Segundo Tanquero Impactado en Semanas: Ataque con Dron Afecta Carga de Petróleo Ruso en el Mar Negro

Un tanquero que transportaba petróleo ruso fue atacado el jueves por un vehículo marino no tripulado en el Mar Negro, cerca de Estambul, marcando el segundo incidente de

Un tanquero que transportaba petróleo ruso fue blanco de un ataque con un vehículo marino no tripulado (drone) el jueves en el Mar Negro, cerca de Estambul, según informaron autoridades turcas. Este incidente marca el segundo ataque a un buque petrolero en la región en cuestión de semanas, elevando la tensión sobre la seguridad de las rutas marítimas en una zona crucial para el comercio energético global.

El buque afectado, identificado como el tanquero de crudo Altura, fue alcanzado por lo que Turquía considera un vehículo no tripulado, según declaraciones del ministro de Transporte e Infraestructura turco, Abdulkadir Uraloglu. El Altura, que navega bajo bandera de Sierra Leona y es operado por una empresa turca, está sujeto a sanciones por parte de la Unión Europea y el Reino Unido. Datos de seguimiento de buques de MarineTraffic confirman que había cargado petróleo crudo en el puerto ruso de Novorossiysk, en el Mar Negro, y se encontraba completamente cargado al momento del impacto.

Este nuevo incidente subraya la creciente vulnerabilidad del transporte marítimo en el Mar Negro, una región que ha visto un aumento en los ataques desde el inicio del conflicto en Ucrania. La seguridad de los buques que transitan por este estratégico corredor es fundamental para la cadena de suministro de petróleo, y los repetidos ataques podrían llevar a un incremento en los costos de seguros y a una reevaluación de los riesgos para las operaciones navieras, impactando la estabilidad de los mercados energéticos globales.

Los ataques con drones en el Mar Negro representan una amenaza directa a la exportación de petróleo ruso, un flujo vital para la economía de Moscú a pesar de las sanciones internacionales. La escalada de incidentes podría intensificar las preocupaciones sobre la capacidad de suministro global y generar volatilidad en los precios del crudo, afectando a consumidores y productores alrededor del mundo. La comunidad internacional sigue de cerca la situación, buscando evitar una desestabilización mayor en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.