Horacio Marín: Vaca Muerta no es solo para una compañía, requiere de la participación de empresas extranjeras
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó que la competitividad del gas asociado de Vaca Muerta reducirá drásticamente los costos de producción en Argentina, pos
Horacio Marín, presidente y CEO de la empresa energética estatal YPF, ha reafirmado el potencial transformador de Vaca Muerta, uno de los yacimientos de gas y petróleo no convencional más grandes del mundo. Según Marín, la excepcional competitividad del gas asociado de Vaca Muerta está destinada a generar una significativa disminución en los costos locales de producción, marcando un antes y un después para la matriz energética argentina y su economía.
El ejecutivo proyectó que esta ventaja competitiva situará a Argentina en la cima del podio global en términos de precios bajos de energía durante las próximas dos décadas. Este pronóstico subraya la visión estratégica de YPF y del país para consolidarse como un actor relevante en el mercado energético internacional, ofreciendo gas a precios altamente competitivos que podrían atraer nuevas inversiones y fomentar la industrialización interna.
Sin embargo, Marín fue categórico al señalar que el desarrollo de Vaca Muerta trasciende la capacidad de una única compañía. "Vaca Muerta no está diseñada para ser explotada por una sola empresa; necesita la colaboración y la inversión de otras compañías extranjeras", expresó. Esta declaración resalta la magnitud del desafío y la oportunidad que representa el yacimiento, cuya exploración y explotación a gran escala requieren un capital y una experiencia tecnológica considerables que solo una alianza estratégica con actores internacionales puede aportar plenamente.
La apertura a la inversión extranjera es crucial para acelerar la infraestructura necesaria, desde gasoductos hasta plantas de procesamiento, y para optimizar las técnicas de fracturación hidráulica y perforación. La visión de Marín apunta a un modelo de desarrollo colaborativo que garantice la maximización del potencial de Vaca Muerta, asegurando que Argentina no solo satisfaga su demanda interna de energía, sino que también se convierta en un exportador neto, contribuyendo significativamente a su balanza comercial y a la estabilidad económica de la región.