Empresarios venezolanos insisten en la semiprivatización del Sistema Eléctrico Nacional para mejorar el servicio
Durante la inauguración de Expo Fedecámaras Carabobo, el gremio empresarial reiteró su llamado a semiprivatizar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) como medida urgente pa
Durante la reciente inauguración de la Expo Fedecámaras 2026, celebrada en el Hotel Hesperia de Valencia, el sector empresarial venezolano reiteró con firmeza la necesidad apremiante de implementar un esquema de semiprivatización para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Este pronunciamiento, que se ha vuelto recurrente en los foros económicos del país, subraya la profunda preocupación de los empresarios por el colapso progresivo del servicio eléctrico, factor que incide directamente en la productividad y la calidad de vida de los ciudadanos. La propuesta busca la inyección de capital privado y nuevas tecnologías para rescatar una infraestructura vital.
El deterioro sostenido del SEN, caracterizado por frecuentes y prolongados cortes de energía, fluctuaciones de voltaje y la obsolescencia de gran parte de su infraestructura, ha generado un impacto devastador en todos los sectores productivos y en el ámbito doméstico. Industrias operan a media capacidad, comercios sufren pérdidas constantes y los hogares enfrentan un día a día precario sin un suministro confiable. Ante este panorama, los empresarios agrupados en Fedecámaras visualizan la semiprivatización no como una desincorporación total, sino como una alianza estratégica que permita una gestión más eficiente, la inversión necesaria en mantenimiento y expansión, y la introducción de modelos operativos más transparentes y productivos.
La semiprivatización, según lo planteado por el sector privado, implicaría la apertura a la participación de empresas privadas en diferentes eslabones de la cadena eléctrica: generación, transmisión, distribución y comercialización, bajo un marco regulatorio claro que garantice la calidad del servicio y tarifas justas. Se aboga por modelos de asociación público-privada (APP) que permitan la co-inversión y co-gestión, aprovechando la experiencia y la capacidad financiera del sector privado, al tiempo que se mantiene una supervisión estatal. El objetivo principal es la modernización tecnológica, la diversificación de la matriz energética y la recuperación de la capacidad operativa del sistema para asegurar la estabilidad y fiabilidad del suministro eléctrico en todo el territorio nacional.
La implementación de estas reformas es considerada crucial para la reactivación económica de Venezuela. Los empresarios argumentan que sin un servicio eléctrico robusto y predecible, cualquier esfuerzo por atraer inversión extranjera o fomentar el crecimiento industrial resultará insuficiente. Sin embargo, la materialización de la semiprivatización requerirá de un consenso político significativo, la creación de un marco legal atractivo y transparente para los inversores, y la voluntad de superar paradigmas ideológicos en favor de soluciones pragmáticas que beneficien al conjunto de la población venezolana. La propuesta de Fedecámaras busca abrir un debate fundamental sobre el futuro energético del país.