ADNOC Envía Otro Buque Metanero por el Estrecho de Ormuz Utilizando el 'Modo Oscuro'

La empresa emiratí ADNOC ha enviado un segundo buque metanero a través del estratégico Estrecho de Ormuz con destino a la India, según reportes de Bloomberg. La embarcaci

La compañía energética nacional de los Emiratos Árabes Unidos, ADNOC, ha enviado un segundo buque metanero (GNL) a través del Estrecho de Ormuz, según informó Bloomberg hoy, citando datos de transporte marítimo que indican que la embarcación se dirige a la India. Este movimiento subraya la estrategia de la compañía para asegurar sus rutas de suministro en una de las vías marítimas más críticas del mundo para el comercio de energía, especialmente en un contexto de creciente demanda en mercados asiáticos.

La particularidad de esta operación, y de otras previas atribuidas a ADNOC, reside en el uso del llamado "modo oscuro". A principios de esta semana, Bloomberg ya había reportado que la empresa ha estado empleando su propia flota de tanqueros para transportar petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz en este modo, lo que implica que los buques apagan sus indicadores de geolocalización, como el AIS (Sistema de Identificación Automática), para permanecer sin ser detectados. Esta práctica, aunque no ilegal per se en todas las circunstancias, genera interrogantes sobre la transparencia y la seguridad marítima.

En el caso más reciente, el buque metanero Umm Al Ashtan pudo haber operado de la misma manera. Bloomberg señaló que el buque dejó de enviar su señal alrededor del 2 de mayo, lo que coincide con el patrón observado en otras operaciones de "modo oscuro" atribuidas a ADNOC. Esta interrupción deliberada en la transmisión de datos dificulta el seguimiento público de la trayectoria del navío, añadiendo un elemento de discreción a la operación de transporte de una carga energética crucial.

La utilización recurrente del "modo oscuro" por parte de una compañía estatal de la envergadura de ADNOC en una región tan geopolíticamente sensible como el Estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo y es crucial para el suministro global de petróleo y gas, resalta las complejidades y las precauciones que las empresas energéticas deben tomar. Si bien la intención puede ser la seguridad operativa o evitar posibles riesgos en un entorno volátil, esta práctica también plantea desafíos para la supervisión y la rendición de cuentas en el transporte internacional de hidrocarburos, pudiendo influir en la percepción de los mercados energéticos globales respecto a la estabilidad y fiabilidad de las rutas de suministro.