Súper RIGI: Sectores de energía y minería elegibles para el nuevo régimen de incentivos en Argentina

El gobierno argentino ha introducido el 'Súper RIGI', un nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, dirigido a atraer capital extranjero si

El Poder Ejecutivo argentino ha enviado al Congreso Nacional el proyecto de ley del 'Súper RIGI', una audaz propuesta diseñada para catalizar inversiones masivas en sectores emergentes de energía y minería. Este régimen se distingue por su escala y enfoque, exigiendo inversiones de al menos 1.000 millones de dólares y priorizando actividades que son incipientes o experimentales en el país, tales como la manufactura avanzada en la cadena de valor del litio, la producción de Gas Natural Licuado (GNL) en tierra, el hidrógeno verde, la tecnología de Reactores Modulares Pequeños (SMR), la fabricación de paneles solares, baterías y el refinado de cobre. A diferencia de las ampliaciones o modernizaciones de instalaciones existentes, el Súper RIGI se centra exclusivamente en el establecimiento de nuevas industrias con alto potencial de desarrollo.

Los atractivos beneficios fiscales y de estabilidad que ofrece este nuevo régimen buscan superar las barreras estructurales para la inversión extranjera directa, especialmente en un contexto de restricciones cambiarias. Entre las ventajas más destacadas, se incluye una drástica reducción del Impuesto a las Ganancias al 15% –significativamente menor que el 25% del RIGI vigente y el 35% del régimen general–, exención de retenciones a las exportaciones desde el primer día y una garantía de estabilidad fiscal por 30 años. Además, se contempla una amortización acelerada de activos, con el 60% en el primer año y el 20% en los dos siguientes, incentivando la rápida ejecución y recuperación de la inversión inicial.

Para adherirse, los proyectos deben comprometer una inversión mínima de 1.000 millones de dólares, con una ejecución obligatoria del 20% de la inversión total durante los primeros dos años. Cada proyecto deberá operar bajo un Vehículo de Proyecto Único (VPU), una sociedad con un objeto exclusivo y activos afectos únicamente a la iniciativa adherida al régimen. El plazo para la adhesión al Súper RIGI se establece en cinco años desde la sanción de la ley, con una única prórroga posible de un año adicional, marcando una ventana clara para los potenciales inversores.

Este ambicioso plan representa un esfuerzo estratégico por parte del gobierno para transformar la matriz productiva del país, atrayendo capital y tecnología hacia sectores clave para la transición energética y el desarrollo industrial. Al enfocarse en industrias "aguas abajo" y de alto valor agregado, Argentina busca no solo exportar materias primas, sino también generar valor añadido y empleo calificado en su territorio. La implementación exitosa del Súper RIGI podría posicionar a Argentina como un hub regional para la inversión en tecnologías energéticas y mineras avanzadas, con un impacto significativo en su economía a largo plazo.