Shell advierte que Europa sentirá el impacto de Ormuz en abril

El CEO de Shell, Wael Sawan, alertó en CERAWeek que Europa enfrentará una disrupción energética para abril, originada por el conflicto en el Estrecho de Ormuz y propagánd

Desde la prestigiosa tribuna de CERAWeek en Houston, Wael Sawan, CEO de Shell, emitió un diagnóstico sin ambages sobre el futuro cercano del mercado energético global. El ejecutivo advirtió que Europa está a punto de enfrentar una significativa disrupción energética a partir de abril, como consecuencia directa del conflicto iniciado el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que ya ha provocado una profunda reorganización en los mercados energéticos asiáticos. Esta no es una posibilidad remota, sino una proyección operativa basada en el monitoreo en tiempo real de los flujos de cargamentos por parte de la compañía.

La secuencia descrita por Sawan, en diálogo con Daniel Yergin de S&P Global, sigue una lógica geográfica y temporal precisa. Inicialmente, el sur de Asia absorbió el impacto, con países implementando medidas de restricción de demanda, seguido por el sudeste y noreste asiático. Ahora, la presión escalará inexorablemente sobre Europa a medida que avance el mes de abril. Los productos afectados progresivamente incluyen el combustible de aviación, el diésel y, finalmente, la nafta, coincidiendo con el inicio de la temporada estival de conducción en el hemisferio norte. Todos estos productos transitan, o transitaban, por el estratégico Estrecho de Ormuz, que gestiona aproximadamente el 20% de los flujos globales de crudo y gas natural licuado (GNL).

La magnitud de la exposición directa de Shell a esta crisis es considerable, aunque Sawan no profundizó en este aspecto durante la conferencia, los mercados ya lo han procesado. Shell posee el 30% de QatarEnergy LNG y opera el complejo Pearl GTL (Gas-to-Liquids), situado en Ras Laffan, Qatar, con una capacidad de 140.000 barriles equivalentes por día. Recientes ataques iraníes dañaron gravemente uno de los dos trenes de producción de este complejo, estimándose un plazo de reparación de al menos un año, lo que ha obligado a suspender toda la actividad mientras se evalúa el alcance total de los perjuicios.

En paralelo a estos incidentes, Shell, reconocida como uno de los mayores traders mundiales de GNL, ha declarado fuerza mayor sobre los cargamentos que adquiere de QatarEnergy y comercializa con clientes a nivel global. Los analistas estiman que este volumen bajo fuerza mayor asciende a 6.8 MTPA (millones de toneladas anuales), lo que subraya la severidad del impacto en sus operaciones y en la cadena de suministro global. Este panorama complejo en Qatar, vital para el suministro global de GNL, plantea desafíos significativos para la estabilidad energética, especialmente en regiones como Europa que dependen en gran medida de estas importaciones.