El crudo Brent supera los 98 dólares impulsado por la escalada de tensiones en Oriente Medio

El precio del barril de petróleo Brent para entrega en julio experimentó un alza de más del 2%, alcanzando los 98 dólares. Esta subida se atribuye a las crecientes dudas

El mercado petrolero global reaccionó con una notable alza este martes, llevando el precio del barril de crudo Brent a superar la barrera de los 98 dólares. El incremento, superior al 2% para la entrega de julio, se produjo en un contexto de renovada inestabilidad geopolítica, específicamente tras los reportes de ataques de Estados Unidos contra objetivos en Irán, elevando la prima de riesgo en una de las regiones productoras de petróleo más importantes del mundo.

Esta escalada de tensiones en Oriente Medio ha generado una profunda incertidumbre entre los inversores y analistas energéticos. La principal preocupación radica en el potencial impacto sobre la oferta global de crudo, especialmente si el conflicto se intensifica y afecta rutas marítimas cruciales como el Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial. La posibilidad de interrupciones en el suministro impulsa a los mercados a descontar un riesgo mayor, empujando los precios al alza.

La cotización del Brent, que sirve como referencia para más de dos tercios del petróleo mundial, no solo refleja la dinámica de la oferta y la demanda, sino también la percepción de riesgo político. Un barril a 98 dólares representa un desafío para las economías importadoras de crudo, incluyendo a muchos países de Latinoamérica, al encarecer los costos de producción y transporte, y potencialmente avivar presiones inflacionarias que ya afectan a diversas naciones.

Analistas del sector advierten que la volatilidad podría mantenerse e incluso aumentar si las tensiones geopolíticas no ceden. La evolución de los precios del petróleo en los próximos días y semanas dependerá en gran medida de la diplomacia internacional y de la respuesta de los actores involucrados. Asimismo, la postura de la OPEP+ y las perspectivas de la demanda global, aunque secundarias en este escenario de riesgo, seguirán siendo factores relevantes en la ecuación del mercado energético.