Quintana Energy, Más Allá de Vaca Muerta: Foco en D-129 y Proyectos No Convencionales en Mendoza

Quintana Energy está expandiendo sus operaciones de exploración no convencional en Argentina, poniendo el foco en nuevas áreas con potencial de hidrocarburos. La compañía

Quintana Energy, una emergente protagonista en el panorama energético de Argentina, está intensificando su estrategia en el desarrollo de recursos no convencionales, expandiendo su foco más allá de la prolífica Vaca Muerta. La compañía, bajo el liderazgo de su CEO Carlos Gilardone, ha puesto la mira en dos áreas clave: la formación D-129 en Santa Cruz, donde planea un ambicioso pozo exploratorio para 2027, y el bloque Cañadón Amarillo en Mendoza, donde ya ha completado trabajos sísmicos.

En la provincia de Santa Cruz, Quintana Energy ha logrado consolidar su presencia en el norte provincial, adquiriendo bloques que anteriormente pertenecían a YPF. Esta operación se enmarcó dentro del Plan Andes, un proceso mediante el cual YPF se desprendió de campos convencionales para concentrarse en su estrategia central en Vaca Muerta. La particularidad en Santa Cruz fue que YPF cedió los diez bloques a la estatal Fomicruz, quien posteriormente relicitó las áreas. En octubre de 2025, un consorcio de seis empresas, incluida Quintana E&P Argentina, se adjudicó la licitación con un compromiso de inversión total de 1.259 millones de dólares a seis años, obteniendo Quintana los bloques Cañadón León y Meseta Espinosa.

Dentro de estas adquisiciones, la formación D-129 ha captado una atención significativa debido a su potencial para el tight oil. Informalmente comparada con una "mini Vaca Muerta" por su composición geológica y capacidad de generación de hidrocarburos, D-129 ya cuenta con antecedentes prometedores, incluyendo cuatro pozos horizontales y varios pozos verticales que han arrojado resultados alentadores. Este conocimiento técnico es el fundamento para la decisión de Quintana Energy de profundizar la exploración, iniciando con la perforación de pozos verticales para caracterizar el subsuelo. La inversión más relevante se materializará en 2027 con la perforación de un pozo exploratorio de tight oil, cuya configuración (horizontal o vertical) se definirá tras el análisis de los resultados previos y la interpretación sísmica.

Simultáneamente, en el sur de Mendoza, Quintana Energy está enfocada en el bloque Cañadón Amarillo, operado en asociación con TSB. Esta área es estratégica, ya que se ubica dentro del denominado "triángulo" de 600 km² que concentra las condiciones geológicas óptimas para el desarrollo de shale en la provincia, una extensión de la formación Vaca Muerta. La compañía ha finalizado recientemente la adquisición de 202,5 km² de sísmica 3D, cuyo procesamiento será crucial para determinar la ubicación precisa de su primer pozo no convencional en la región, marcando un paso decisivo en su expansión en el sector.