Adelatam 2026: El sector eléctrico regional requerirá una inversión anual de 48.000 millones de dólares para adaptar sus redes a la transición energética

La conferencia Adelatam 2026 reveló la necesidad urgente de que el sector eléctrico latinoamericano invierta 48.000 millones de dólares anuales para adecuar sus redes a l

La Conferencia Adelatam 2026, organizada por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (Adelat), se consolidó como un foro clave para el sector energético regional. Durante el evento, Viviana Hart, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Argentina, presentó un diagnóstico contundente: América Latina deberá destinar una inversión anual de aproximadamente 48.000 millones de dólares para adaptar eficientemente su infraestructura eléctrica a los desafíos que impone la transición energética global. Esta cifra millonaria evidencia la magnitud del esfuerzo necesario para modernizar y expandir las redes de transmisión y distribución.

La relevancia de esta inversión no solo radica en la adaptación a nuevas fuentes de energía, sino también en garantizar la expansión y resiliencia que las redes eléctricas demandan hoy en día. Sin embargo, la magnitud de los capitales requeridos supera la capacidad de las arquitecturas financieras tradicionales, lo que obliga a las naciones y empresas de la región a repensar de manera profunda las bases contractuales y regulatorias. El evento puso de manifiesto una agenda dual, donde coexisten la urgencia operativa de los sistemas locales y el imperativo global de la descarbonización.

En este contexto, la apertura del foro regional incluyó anuncios de alto impacto para Argentina. Damián Sanfilippo, subsecretario de Energía Eléctrica, confirmó el lanzamiento de una licitación para incorporar centrales de generación térmica en nodos críticos, administrados por Cammesa. Esta medida busca mitigar los cuellos de botella más apremiantes del sistema mayorista. Además, se avanzará en un concurso para la construcción de la línea de alta tensión AMBA I mediante esquemas de financiamiento privado y en las reconcesiones hidroeléctricas con obligaciones contractuales de obra, en línea con la venta de acciones estatales en Transener.

Estas iniciativas argentinas reflejan una respuesta a la necesidad urgente de fortalecer y adaptar el sistema eléctrico, un diagnóstico que es compartido por organismos multilaterales de crédito en toda la región. La inversión calculada por el BID es fundamental para que América Latina pueda afrontar el ritmo acelerado de la transición energética, asegurando no solo el suministro sino también la sostenibilidad y la eficiencia de un sector vital para el desarrollo socioeconómico.