Primera Planta Nuclear de Kazajistán Sufre Nuevas Demoras por Dificultades de Financiación
La empresa rusa Rosatom, entidad encargada de la energía nuclear, ha solicitado un plazo adicional de al menos un año para iniciar la construcción de la primera central n
Astana, Kazajistán – El ambicioso proyecto de la primera central nuclear de Kazajistán ha sido golpeado por nuevos retrasos, según una declaración reciente de la corporación estatal rusa de energía nuclear, Rosatom. La entidad, que figura como un socio clave en la iniciativa, ha solicitado oficialmente una prórroga de al menos un año antes de poder comenzar las obras de construcción en el sitio seleccionado a orillas del lago Balkhash.
Las dificultades de financiación han sido señaladas como la principal causa de este nuevo aplazamiento. Alexei Likhachev, director de Rosatom, comunicó al jefe de la Agencia de Energía Atómica de Kazajistán, Almassadam Satkaliyev, durante una reunión en Moscú, que la empresa rusa requiere un mínimo de doce meses de observación del emplazamiento para recopilar todos los informes necesarios y asegurar la viabilidad del proyecto. Este requisito técnico se suma a los desafíos económicos, prolongando aún más el cronograma inicial.
La selección del sitio en el lago Balkhash fue el resultado de extensos estudios y evaluaciones realizadas por las autoridades kazajas, lo que subraya la importancia estratégica de este proyecto para la diversificación de la matriz energética del país centroasiático. A pesar de los esfuerzos previos y la planificación detallada, la interrupción en la fase de pre-construcción debido a problemas financieros y logísticos representa un obstáculo considerable para las aspiraciones nucleares de Kazajistán.
Este retraso no solo impacta el calendario del proyecto, sino que también podría generar incertidumbre sobre el futuro de la cooperación energética entre Kazajistán y Rusia en el ámbito nuclear. Mientras Kazajistán busca fortalecer su independencia energética y reducir su dependencia de los combustibles fósiles, la postergación de su primera central nuclear plantea interrogantes sobre la capacidad de cumplir sus objetivos a mediano plazo y la solidez de los acuerdos existentes con sus socios internacionales.