¿Por qué el petróleo no ha alcanzado los 150 dólares?

A pesar de la expectativa de un aumento significativo, los precios del petróleo se mantienen en poco más de 100 dólares por barril, incluso tras una hipotética interrupci

La comunidad de analistas energéticos globales se habría sorprendido al constatar que, aproximadamente tres meses después de un cierre total del Estrecho de Ormuz, el precio del petróleo apenas superaría los 100 dólares por barril. Muchos expertos anticipaban una escalada de precios significativamente mayor para este momento, dada la trascendencia de esta vía marítima para el flujo mundial de crudo y su impacto potencial en la estabilidad del suministro global.

La lógica del mercado, basada en la matemática física del suministro, parecía innegable: retirar una cantidad tan sustancial de petróleo del mercado global debería haber provocado una respuesta rápida y decisiva en los precios. Una interrupción de tal magnitud en un punto neurálgico como Ormuz tradicionalmente generaría un pánico en el mercado que impulsaría el barril a cotizaciones mucho más elevadas, quizás superando con creces los 150 dólares esperados.

Si bien es cierto que los precios del petróleo han experimentado un alza considerable en los últimos meses, aún no han logrado alcanzar los niveles máximos observados tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, ni se aproximan a los récords históricos establecidos en otras coyunturas de alta tensión geopolítica. La cotización actual, apenas por encima de los 100 dólares, contrasta marcadamente con las proyecciones más pesimistas que, bajo un escenario de bloqueo del Estrecho de Ormuz, habrían situado el barril en cifras mucho más elevadas y sostenidas.

Este comportamiento del mercado plantea un enigma para la mayoría de los observadores. A pesar de la contundencia de la teoría de la oferta y la demanda frente a una disrupción tan crítica, el petróleo se resiste a alcanzar los umbrales de 150 dólares por barril, dejando a los analistas cuestionando qué factores adicionales, quizás relacionados con la demanda subyacente, la capacidad de respuesta de otros productores o la especulación del mercado, están conteniendo esta esperada espiral alcista.