Experto advierte sobre un inminente salto en los precios del petróleo para julio y el riesgo de recesión global
Un prominente experto en energía ha instado a los operadores petroleros a prepararse para un significativo incremento en los precios del crudo a partir de julio. Fereidun
Los operadores del mercado petrolero global deberían anticipar un notable aumento en los precios del crudo a partir del mes de julio, según la contundente advertencia de Fereidun Fesharaki, presidente emérito de la consultora energética FGE NexantECA. Fesharaki, una voz respetada en el sector, manifestó en una entrevista con CNBC que la eventualidad de un cierre del Estrecho de Ormuz durante un período de cuatro meses constituiría una “receta para el desastre”, con graves implicaciones que podrían desencadenar una recesión económica a escala planetaria.
Esta alarmante previsión se produce en un contexto en el que, según Fesharaki, tanto los mercados petroleros como los bursátiles parecen estar dominados por una mentalidad de que “cualquier noticia es buena noticia”. Dicha percepción podría estar llevando a los operadores a subestimar los escenarios de riesgo más extremos, priorizando las expectativas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Un pacto de esta naturaleza, aunque bienvenido por su potencial para aliviar tensiones, podría estar desviando la atención de vulnerabilidades estructurales y geopolíticas persistentes.
El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para el tránsito marítimo de petróleo, con una relevancia estratégica inmensurable para el suministro global. Su interrupción, incluso por un periodo prolongado, tendría un impacto directo y severo en la disponibilidad del crudo, presionando al alza los precios y generando una profunda incertidumbre en los mercados energéticos. Las economías globales, incluyendo las de Latinoamérica que dependen fuertemente de las importaciones o exportaciones de hidrocarburos, sentirían de inmediato las repercusiones de una disrupción de esta magnitud.
En este escenario, la cautela y la preparación se vuelven imperativas. Las declaraciones de Fesharaki sugieren que, a pesar del optimismo superficial, los fundamentos del mercado y los riesgos geopolíticos subyacentes exigen una evaluación más sobria y estratégica. La posibilidad de un shock en los precios del petróleo en un futuro cercano, impulsado por conflictos en regiones críticas, subraya la volatilidad inherente al sector y la necesidad de que los actores económicos y políticos monitoreen de cerca la situación para mitigar posibles consecuencias adversas.