José Toro Hardy advierte que incremento de la producción petrolera podría exacerbar la crisis eléctrica en Venezuela

El economista y exdirector de Petróleos de Venezuela (PDVSA), José Toro Hardy, ha señalado que un aumento en la producción petrolera del país podría profundizar la ya sev

El economista y exdirector de Petróleos de Venezuela (PDVSA), José Toro Hardy, ha emitido una seria advertencia sobre la interconexión entre la aspiración de incrementar la producción petrolera del país y la crónica crisis eléctrica que lo azota. Según sus declaraciones, un repunte en la extracción de crudo, lejos de ser una solución inmediata para la economía, podría tener el efecto contraproducente de agravar aún más la precaria situación del suministro eléctrico en Venezuela, al exigir una mayor demanda de energía a una red ya sobrecargada y en deterioro.

Toro Hardy rememoró un período clave antes de 2007, cuando la industria petrolera venezolana operaba con un grado significativo de autonomía energética. En aquel entonces, PDVSA contaba con sus propias plantas de generación eléctrica, lo que le permitía abastecer gran parte de la energía requerida para sus vastas operaciones de extracción, procesamiento y transporte de hidrocarburos. Esta capacidad de autoabastecimiento no solo garantizaba la continuidad operativa del sector vital para la economía, sino que también aliviaba la carga sobre el sistema eléctrico nacional, contribuyendo a una mayor estabilidad en el suministro para el resto del país.

Sin embargo, la situación actual dista considerablemente de aquel modelo. Con el paso de los años, la infraestructura energética de PDVSA ha sufrido un marcado deterioro, llevando a la petrolera estatal a depender cada vez más del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) para sus necesidades operacionales. Esta dependencia se convierte en un talón de Aquiles: cualquier esfuerzo por aumentar la producción petrolera requeriría un incremento sustancial en el consumo eléctrico, energía que tendría que ser suministrada por un SEN ya caracterizado por fallas recurrentes, apagones prolongados y una capacidad de generación disminuida.

La advertencia de Toro Hardy subraya un desafío fundamental para Venezuela: la necesidad de abordar la crisis energética de manera integral. La reactivación de la industria petrolera, un pilar fundamental para la economía venezolana, no puede concebirse de forma aislada de la rehabilitación de su infraestructura eléctrica. Cualquier plan para revitalizar la producción de crudo debe incluir una estrategia robusta para garantizar el suministro energético necesario para las operaciones petroleras, ya sea a través de la restauración de la capacidad de auto-generación de PDVSA o mediante una inversión masiva y eficaz en la recuperación y modernización del sistema eléctrico nacional. De lo contrario, los esfuerzos de recuperación en un sector podrían paralizar al otro, perpetuando el ciclo de escasez y deficiencia.