Chevron denuncia pérdidas en la producción petrolera venezolana por constantes interrupciones eléctricas

Chevron ha reportado pérdidas significativas en sus operaciones petroleras en Venezuela, atribuyéndolas a las persistentes interrupciones en el suministro eléctrico. La g

La gigante energética Chevron ha alzado su voz de preocupación ante las repercusiones de la inestabilidad eléctrica en sus operaciones petroleras en Venezuela. La empresa estadounidense, uno de los actores internacionales más importantes que aún mantiene presencia en el país caribeño, ha denunciado que las fallas constantes en el suministro de energía están generando pérdidas sustanciales en la producción de crudo, un sector vital para la economía venezolana.

Susana Brugada, gerente de Asuntos Corporativos de Chevron en Venezuela, comparó la magnitud del impacto de los apagones en la industria petrolera con las dificultades que enfrentan los hogares, aunque enfatizando la escala industrial. Brugada señaló que un solo corte de luz tiene la capacidad de paralizar hasta 40 pozos de petróleo de manera simultánea, lo que se traduce en una interrupción directa de la extracción y procesamiento de hidrocarburos. Esta situación compromete la eficiencia operativa y la capacidad de la empresa para cumplir con sus objetivos de producción.

La infraestructura eléctrica de Venezuela ha sufrido un deterioro progresivo durante la última década, lo que ha derivado en frecuentes y prolongados apagones que afectan a todo el territorio nacional, incluyendo las zonas productoras de petróleo. Para el sector energético, que depende en gran medida de un suministro eléctrico constante para bombear crudo, operar refinerías y mantener la maquinaria pesada, estas interrupciones representan un obstáculo formidable. La crisis eléctrica se suma a otros desafíos operativos, como la obsolescencia de equipos y la falta de inversión, que han mermado drásticamente la capacidad productiva de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y sus socios.

Las denuncias de Chevron subrayan la complejidad de operar en el entorno venezolano, incluso para compañías con licencias especiales del Departamento del Tesoro de EE. UU. Estas pérdidas por causas eléctricas no solo afectan la rentabilidad de las empresas conjuntas en las que participa Chevron, como Petropiar o Petroboscán, sino que también dificultan cualquier esfuerzo por parte de Venezuela para estabilizar o aumentar su producción petrolera en un contexto de potencial flexibilización de sanciones. La recuperación del sector petrolero venezolano está intrínsecamente ligada a la mejora de servicios básicos como la electricidad, sin los cuales los esfuerzos de reactivación podrían verse severamente limitados.