Bechtel regresa a Argentina: el gigante constructor de proyectos de cobre y GNL a nivel mundial pone su mira en el RIGI
Bechtel, una de las mayores contratistas de ingeniería y construcción a nivel global, ha anunciado la reapertura de sus oficinas en Argentina, impulsada por el Régimen de
Bechtel, el gigante global de la ingeniería y construcción, ha confirmado su retorno a la Argentina, marcando un hito significativo para el panorama de grandes inversiones en el país. La decisión fue anunciada por Brendan Bechtel, Chairman y CEO de la corporación y representante de la quinta generación de la familia fundadora, tras una reunión con Pablo Quirno en la Cancillería argentina. El impulso para esta reapertura, según fuentes oficiales, radica en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa gubernamental diseñada para atraer capitales a proyectos de gran envergadura en sectores clave como la minería y la infraestructura.
Con sede en Reston, Virginia, Bechtel se posiciona como una de las tres mayores firmas de ingeniería, suministro y construcción (EPC) del planeta, compitiendo con líderes como la francesa TechnipFMC y la italiana Saipem. Desde su fundación en 1898, la compañía ha sido responsable de algunas de las obras de infraestructura más emblemáticas del mundo, incluyendo la Represa Hoover, el Eurotúnel y los principales puertos de exportación de GNL en la costa del Golfo de Estados Unidos, como Sabine Pass y el actual proyecto Rio Grande LNG en Texas. La firma opera a través de cuatro unidades de negocio: Infraestructura, Energía, Minería y Metales, y Nuclear, Seguridad y Medio Ambiente, lo que demuestra su amplitud y capacidad global.
El historial de Bechtel en el sector minero, particularmente en el cobre, es sobresaliente y de relevancia directa para la región. Ha participado en la expansión de Minera Escondida para BHP en Chile, la mina de cobre más grande del mundo. También ha liderado proyectos como Los Pelambres para Antofagasta Minerals, Las Bambas en Perú para MMG, y la fase 2 de Quebrada Blanca para Teck, inaugurada en 2023. Esta última incluyó una concentradora de 143.000 toneladas diarias, una planta desalinizadora y un mineroducto de 165 kilómetros que opera a 4.400 metros de altura, proyectando una producción de 316.000 toneladas anuales de cobre equivalente en sus primeros cinco años.
El regreso de un actor de la talla de Bechtel es una señal poderosa de confianza en el potencial económico de Argentina y en la estabilidad que busca ofrecer el RIGI. Su vasta experiencia en proyectos de infraestructura energética y minera, sumada a su capacidad para movilizar capital y tecnología de punta, podría ser un catalizador crucial para el desarrollo de nuevas iniciativas en el país. La mirada de este gigante global hacia el RIGI sugiere una evaluación positiva del marco legal y una anticipación de grandes inversiones que podrían transformar significativamente el panorama energético y minero de Argentina y, por extensión, de Latinoamérica.