La minería argentina ante una expansión laboral histórica, pero con escasez de talento especializado

El sector minero argentino se prepara para una expansión laboral sin precedentes, impulsada por inversiones que superan los 33.000 millones de dólares y el Régimen de Inc

El sector minero en Argentina está viviendo un momento de inflexión, marcado por una ola de inversiones sin precedentes que superan los 33.000 millones de dólares. La implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ha catalizado este auge, proyectando la creación de 12.000 nuevos empleos solo en 2026, escalando a 36.000 en 2027 y alcanzando un horizonte de entre 200.000 y 250.000 puestos de trabajo directos e indirectos para 2032. Esta expansión representa la mayor en décadas para la minería argentina, prometiendo un impacto significativo en la economía regional.

Aunque el litio lidera el corto plazo en términos de desarrollo, es el cobre el que se perfila como el gran motor de crecimiento para la próxima década. Proyectos como Vicuña, ubicado en San Juan, son emblemáticos de esta tendencia, con una proyección de hasta 15.000 trabajadores durante su etapa de construcción entre 2026 y 2030. Sin embargo, a pesar de estas proyecciones optimistas, las empresas avanzan con cautela, priorizando la contratación de personal en zonas cercanas a los proyectos para fomentar el desarrollo local y gestionar expectativas.

La paradoja del crecimiento se manifiesta en la creciente tensión en los procesos de selección de personal. La consultora Adecco Argentina advierte sobre una brecha de formación que ninguna inversión puede resolver de un año para otro. Las provincias con mayor actividad minera —Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Santa Cruz— son precisamente las más alejadas de los centros de formación especializada. Esta situación genera una competencia feroz por perfiles escasos, con una rotación promedio del 7% en el sector, y aún mayor para ingenieros, lo que agrava la presión sobre la disponibilidad de talento.

Frente a este desafío, universidades y centros de formación técnica están comenzando a responder. En San Juan, la Universidad Nacional ha avanzado en el desarrollo de tecnicaturas específicas, como Operaciones de Minas y Procesamiento de Minerales, buscando mitigar la escasez de personal calificado. No obstante, la velocidad de los proyectos mineros supera la capacidad actual de formación, lo que subraya la necesidad de una planificación estratégica y a largo plazo en el desarrollo de capital humano para sostener esta expansión histórica del sector.