Gustavo Araujo, de CRITERIA: "La duración y resolución del conflicto definirán el nuevo precio de equilibrio del petróleo"

Gustavo Araujo de CRITERIA analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios internacionales del crudo, destacando que su duración y resolución definirá

Gustavo Araujo, jefe de research de la consultora financiera CRITERIA, ha ofrecido un análisis exclusivo sobre el impacto del conflicto en Medio Oriente en los precios internacionales del crudo y sus ramificaciones para el sector energético en Latinoamérica, con particular énfasis en Argentina. Según Araujo, la extensión del conflicto y la forma en que este se resuelva serán factores determinantes para establecer un nuevo precio de equilibrio del petróleo a nivel global, un piso que difícilmente regresará a los niveles previos una vez concluida la crisis.

El conflicto, que involucra a Israel, Estados Unidos e Irán, ha impulsado el precio del Brent por encima de los 100 dólares por barril, con picos cercanos a los 110 dólares. Aunque esta situación representa una tragedia humana, desde la perspectiva de los mercados, actúa como un "viento de cola" para las exportaciones de países productores. Araujo subraya que la incertidumbre en torno a la duración y la resolución de esta confrontación geopolítica es la variable clave para comprender la futura trayectoria de los precios del crudo.

En este contexto de volatilidad global, Argentina se encuentra en una posición ventajosa para capitalizar las oportunidades que emergen de este shock en el mercado energético. Las empresas energéticas locales que cotizan en bolsa, como YPF, Vista, Pampa Energía y TGS, han reportado resultados históricos sólidos en sus balances. Esto no solo se atribuye al efecto de un barril promedio más alto, sino también a una estrategia de inversión sostenida en Vaca Muerta, que ha venido madurando de manera independiente a la coyuntura internacional, consolidando su producción no convencional.

Adicionalmente, el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) es interpretado por Araujo como una señal estructural clara por parte del Estado argentino. Este marco regulatorio indica que la energía, junto con la minería y el agro, está destinada a ser la columna vertebral de la economía del país a mediano y largo plazo. La visión de Araujo es que el sector energético argentino, con sus actores principales, el gobierno y una política de estado definida, es un sector estratégico que puede transformar la nación en una potencia exportadora de recursos naturales.