Punto de Inflexión: EE. UU. Otorga Nueva Licencia para Petróleo Ruso Varado y por Primera Vez Apunta al Acopio Chino

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha emitido una nueva dispensa de 30 días para que 'naciones vulnerables' accedan al petróleo ruso atrapado en alta mar, revir

El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció una licencia general temporal de 30 días, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que permitirá a las 'naciones más vulnerables' acceder al crudo de Rusia estancado en alta mar. Este anuncio, realizado el 18 de mayo de 2026, marca la tercera reinstauración de este esquema en un período de 67 días y se produce apenas tres días después de que caducara la licencia anterior (GL 134B), dejando un vacío legal en el mercado. La herramienta opera como un 'wind-down', autorizando la entrega y venta de crudo y derivados de origen ruso cargados en buques antes de una fecha de corte específica, sin modificar el régimen subyacente de sanciones contra Rosneft y Lukoil impuesto en octubre de 2025.

Lo que distingue a esta nueva licencia de sus predecesoras es un cambio fundamental en su justificación. Por primera vez, el Departamento del Tesoro incorpora explícitamente la limitación de la capacidad de China para acumular barriles de petróleo con descuento como un objetivo declarado. Esta medida se enmarca en un mercado donde la denominada 'flota fantasma' ya transporta más de la mitad del crudo exportable de Rusia. La administración estadounidense busca así contener la acumulación estratégica de reservas de bajo costo por parte de Pekín, una política que ha venido preocupando a Washington en medio de la reconfiguración de las cadenas de suministro energéticas globales.

La decisión de Bessent representa una notable reversión de su propia promesa formulada el 16 de abril desde la Casa Blanca, cuando había declarado que no se renovarían las licencias generales sobre el crudo de Rusia ni de Irán. Esta es la tercera vez consecutiva que la administración Trump se desdice de su postura inicial, priorizando la estabilidad del mercado. El telón de fondo de esta compleja situación son los precios volátiles del petróleo, con el Brent oscilando entre 102 y 111 dólares por barril y el WTI cerrando cerca de 106 dólares, exacerbados por el bloqueo naval de Estados Unidos a los puertos de Irán, que ya se extiende por tercer mes.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha calificado la disrupción actual como la mayor en la historia del mercado petrolero, con pérdidas acumuladas de 12.8 millones de barriles diarios. En este escenario de alta tensión geopolítica y volatilidad de precios, cualquier herramienta de contención que la administración estadounidense pueda activar recae ahora sobre el Departamento del Tesoro. La nueva licencia refleja la delicada balanza entre mantener la presión sobre Rusia y mitigar los impactos económicos en un mercado global ya tenso, añadiendo una nueva dimensión estratégica al incluir a China como un factor explícito en la ecuación energética mundial.