Habitantes del sur de Barcelona denuncian fallas eléctricas recurrentes y atribuyen responsabilidad a Corpoelec
Residentes de varios sectores al sur de Barcelona, capital del estado Anzoátegui, han denunciado interrupciones del servicio eléctrico hasta cinco veces al día. Los afect
Los habitantes de diversas comunidades ubicadas en la zona sur de Barcelona, estado Anzoátegui, han levantado su voz para denunciar una grave crisis en el suministro eléctrico. Aseguran que los cortes de luz se han vuelto una constante insoportable, llegando a experimentar interrupciones hasta en cinco ocasiones durante un solo día, una situación que atribuyen directamente a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec). La exasperación crece ante la falta de una solución efectiva por parte de la empresa estatal, encargada de la distribución del servicio.
Esta ola de apagones intermitentes no solo genera molestias, sino que también provoca daños significativos en los electrodomésticos de los hogares, obligando a las familias a afrontar gastos imprevistos en reparaciones o reemplazos. Además, la interrupción del servicio afecta seriamente las actividades cotidianas, desde la preparación de alimentos y el descanso, hasta la posibilidad de estudiar o trabajar a distancia, paralizando así la vida social y económica de estos sectores.
Los vecinos de las áreas afectadas, que incluyen varias urbanizaciones y barrios populares, han manifestado su sentir de abandono y desprotección. La comunidad ha intentado en múltiples ocasiones obtener respuestas o explicaciones por parte de Corpoelec, pero afirman que sus reclamos a menudo caen en saco roto, sin que se observen mejoras o acciones concretas para estabilizar el suministro eléctrico en la región. La percepción generalizada es que existe una negligencia continuada que agudiza su situación.
La problemática en el sur de Barcelona no es un caso aislado, sino que se enmarca en una crisis eléctrica de mayor envergadura que afecta a diversas regiones de Venezuela. Expertos y ciudadanos atribuyen esta situación a la falta de inversión, el deterioro de la infraestructura y la gestión ineficiente del sistema eléctrico nacional. Mientras tanto, los residentes de Barcelona continúan exigiendo un servicio básico y esencial que les permita llevar una vida digna y productiva, libre de la incertidumbre que generan los constantes cortes de energía.