El precio del crudo venezolano se duplicó en cuatro meses de 2026

El crudo venezolano Merey alcanzó una cotización de 90,47 dólares por barril en abril de 2026, duplicando su valor en apenas cuatro meses. Este precio representa un máxim

La cotización del crudo venezolano Merey experimentó un notable incremento en los primeros cuatro meses de 2026, culminando en abril con un valor de 90,47 dólares por barril. Este ascenso representa una duplicación de su precio en un período tan corto, marcando un hito significativo para la cesta petrolera del país.

Este nivel de 90,47 dólares no solo subraya una recuperación considerable para el Merey, un crudo pesado y extrapesado clave para la exportación venezolana, sino que también lo posiciona en su valor más alto en los últimos cuatro años. La escalada de precios se atribuye directamente a la intensificación del conflicto bélico en Irán, un factor geopolítico que ha generado turbulencias y expectativas de escasez en el mercado petrolero global.

Para Venezuela, cuya economía depende en gran medida de los ingresos petroleros, este repunte en el precio del Merey podría ofrecer un respiro crucial. Un precio elevado del barril puede inyectar recursos muy necesarios para la nación, potencialmente facilitando inversiones en la infraestructura petrolera y aliviando presiones fiscales. Sin embargo, la capacidad de Venezuela para capitalizar plenamente estos precios elevados dependerá de su volumen de producción y su acceso a los mercados internacionales, factores que han sido históricamente complejos debido a diversas restricciones y desafíos operativos.

El impacto de los conflictos en Oriente Medio, como el mencionado en Irán, sobre los precios del petróleo subraya la vulnerabilidad del mercado energético global a las tensiones geopolíticas. Eventos de esta naturaleza suelen provocar un aumento en la prima de riesgo del crudo, afectando a todos los productores y consumidores. Aunque el alza del Merey es una noticia positiva para los ingresos venezolanos, también destaca la volatilidad inherente al mercado y la necesidad de estrategias de diversificación económica a largo plazo.