Crisis energética en Cuba paraliza 100.000 cirugías y amenaza con colapso sanitario, advierte la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado que la profunda crisis energética en Cuba ha provocado la paralización de al menos 100.000 cirugías en el país. Esta
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una grave advertencia sobre la situación en Cuba, donde una profunda crisis energética está llevando al sistema de salud al borde del colapso. Según la OMS, la escasez crónica de electricidad y combustible ha provocado la paralización de al menos 100.000 cirugías en todo el país, impactando directamente en la vida de miles de ciudadanos que aguardan procedimientos médicos vitales. Esta situación subraya la interconexión crítica entre la disponibilidad de energía y el funcionamiento de los servicios públicos esenciales.
La interrupción del suministro eléctrico y la falta de combustible afectan directamente la operatividad de los hospitales y clínicas. Equipos médicos esenciales, desde ventiladores y máquinas de diálisis hasta sistemas de esterilización y refrigeración de medicamentos, dependen de un suministro energético constante. Los prolongados apagones obligan a los centros sanitarios a operar con generadores a diésel, cuya dependencia se ve comprometida por la escasez de combustible, llevando a la suspensión de procedimientos no urgentes y, en ocasiones, a la interrupción de tratamientos en curso.
Más allá de la suspensión de cirugías, la crisis energética eleva drásticamente otros riesgos para la salud pública. La falta de electricidad impacta en la distribución de agua potable y el saneamiento, creando condiciones propicias para la proliferación de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, ya que los sistemas de aire acondicionado y ventilación se ven comprometidos. Además, la refrigeración inadecuada de alimentos y medicamentos, así como la dificultad para mantener la higiene básica en los hogares y establecimientos, agrava el panorama sanitario, amenazando con brotes epidémicos.
La situación energética de Cuba es el resultado de una compleja combinación de factores, incluyendo la dependencia de importaciones de crudo, problemas de infraestructura de generación envejecida y, en ocasiones, el impacto de las sanciones internacionales. La incapacidad de garantizar un suministro energético estable y suficiente no solo repercute en el sector salud, sino que afecta todos los aspectos de la vida cotidiana y la economía de la isla, evidenciando cómo una crisis energética puede desencadenar una cascada de problemas humanitarios y sociales de gran magnitud.