Lavrov acusa a EE. UU. de replicar en Irán la estrategia de presión aplicada a Venezuela

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Estados Unidos está empleando una "misma estrategia" contra Irán que la utilizada previamente contra el

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha declarado que Estados Unidos está aplicando el "mismo guion" de presión geopolítica a Irán que el desplegado anteriormente contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. Esta contundente afirmación, emitida desde Moscú, subraya la percepción rusa de una estrategia recurrente por parte de Washington para ejercer influencia y buscar cambios políticos en naciones que considera adversarias. La retórica de Lavrov resalta la continuidad de políticas que, si bien son de naturaleza diplomática y económica, tienen profundas repercusiones en sectores estratégicos como el energético.

La "estrategia" a la que se refiere Lavrov en el caso de Venezuela ha sido bien documentada y ha tenido un impacto directo y devastador en su sector petrolero. Desde 2019, EE. UU. ha impuesto severas sanciones a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), la empresa estatal, así como a sus filiales y socios comerciales. Estas medidas han buscado limitar drásticamente la capacidad de Venezuela para exportar crudo, dificultar la importación de diluyentes y equipos esenciales, y en última instancia, estrangular su principal fuente de ingresos. El resultado ha sido una caída sin precedentes en la producción de petróleo del país caribeño, lo que ha generado una profunda crisis económica y social.

Al trazar un paralelismo con Irán, Lavrov alude a una historia similar de sanciones y presión económica estadounidense que ha golpeado con dureza la industria de hidrocarburos iraní. Desde la retirada de EE. UU. del acuerdo nuclear en 2018, Washington ha reimplementado y ampliado un régimen de sanciones que apunta a las exportaciones de petróleo y gas iraníes, buscando reducir a cero sus ventas globales. Estas medidas han forzado a Irán a buscar mercados alternativos y a implementar complejas redes de comercio clandestino, impactando directamente sus ingresos y su capacidad para financiar proyectos internos y externos.

La declaración de Lavrov no solo expone una crítica a la política exterior estadounidense, sino que también resalta la interconexión de la geopolítica con los mercados energéticos globales. La presión sobre productores clave como Venezuela e Irán tiene implicaciones directas en la oferta mundial de crudo y gas, afectando precios y la estabilidad del suministro. La posición de Rusia, también un importante actor energético global y aliado de ambos países, añade una capa de complejidad a este panorama, sugiriendo una coordinación o al menos una postura compartida frente a las políticas occidentales. Este "guion" diplomático, por tanto, se traduce en un escenario de profunda tensión que resuena en las salas de juntas de las empresas petroleras y en los despachos gubernamentales alrededor del mundo.