Atucha II regresa al SADI: El sistema eléctrico argentino recupera 745 MW estables ante el umbral del invierno

La Central Nuclear Atucha II en Argentina ha vuelto a operar tras una parada programada de 63 días, reincorporando 745 MW de potencia firme y predecible al Sistema Argent

La Central Nuclear Atucha II, la unidad generadora individual más grande de Argentina, ha retomado su operación este martes 12 de mayo, después de una parada programada de 63 días. Su regreso al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) significa la reincorporación de 745 MW brutos de potencia, un aporte fundamental y estable justo cuando el país se prepara para el aumento de la demanda eléctrica durante el invierno. Esta puesta en marcha es un alivio para la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), que recupera capacidad firme y previsible en un momento estratégico.

La salida de operación de Atucha II, que inició el 14 de marzo, fue coordinada para coincidir con el fin del verano y el comienzo de la temporada fría, optimizando el despacho eléctrico ante la inminente subida del consumo. Durante las nueve semanas en que Atucha II estuvo fuera de servicio, la generación nuclear en Argentina dependió exclusivamente de la Central de Embalse, en Córdoba, que aporta 656 MW. Atucha I, la tercera pata del sistema nuclear, permanece inactiva desde septiembre de 2024 debido a un proyecto de extensión de vida que se prevé finalizar en la segunda mitad de 2027.

Con la reincorporación de Atucha II, la capacidad nuclear disponible en el SADI asciende ahora a 1.401 MW, lo que representa un piso de generación de base robusto y esencial para soportar la carga del invierno. Esta potencia se distingue por su estabilidad y su elevado factor de capacidad, sin la variabilidad inherente a fuentes como el viento, el sol o la hidrología. Para CAMMESA, el valor de esta energía nuclear es incalculable, especialmente en un contexto donde la red troncal de alta tensión opera en emergencia desde diciembre de 2023 y el gas para generación térmica escasea en los meses más fríos.

La parada programada de 2026 en Atucha II no solo fue una tarea técnica compleja, sino también una operación logística considerable, que movilizó a cerca de 1.700 personas entre personal de planta y contratistas especializados, según informó Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA). La capacidad de la energía nuclear para proporcionar una base de generación ininterrumpida y resistente a las fluctuaciones climáticas la convierte en un pilar insustituible para la seguridad energética de Argentina, especialmente en el umbral de la temporada invernal.