VMOS: La Obra de Vaca Muerta Destaca por la Alta Inclusión de Mujeres en Tareas Operativas
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Río Negro, Argentina, ha logrado una notable integración de 346 mujeres en roles operativos de construcción energética. Esta cif
El Gobierno de Río Negro ha revelado cifras alentadoras sobre la participación femenina en la construcción del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las inversiones más importantes en infraestructura energética del país. Con 346 mujeres trabajando activamente como obreras en esta megaobra, la provincia de Río Negro se posiciona como un referente en la inclusión laboral dentro de un sector históricamente dominado por hombres.
La relevancia de este dato no radica solo en la cantidad, sino en la naturaleza de los empleos. Las mujeres en el VMOS no se limitan a tareas administrativas, sino que están plenamente incorporadas al corazón operativo del proyecto. Trabajan con casco, adquiriendo oficio y desempeñándose en frentes de trabajo concretos, lo que marca una transformación significativa en una actividad donde la presencia femenina en obras suele ser excepcionalmente baja. Mientras el promedio nacional de participación de mujeres en la construcción ronda el 6.8%, y es aún menor en roles operativos, el VMOS lo supera con creces.
Este avance se vincula directamente con una decisión política provincial. La Ley 80/20 vigente en Río Negro no solo prioriza la contratación de mano de obra local para proyectos estratégicos, sino que también incorpora un componente de inclusión al establecer una participación mínima de mujeres y diversidades dentro de los esquemas de contratación alcanzados por la norma. Esta política es un factor clave para que la provincia se convierta en un modelo a seguir en materia de equidad de género en grandes obras.
En este contexto, Río Negro adquiere una dimensión diferente, demostrando que es posible impulsar un cambio profundo en la estructura laboral de la industria energética y de la construcción. La presencia de 346 mujeres en tareas obreras en una única obra estratégica no solo es un salto relevante frente a los promedios conocidos, sino también una señal clara de que la transformación hacia una mayor equidad de género en el sector es una meta alcanzable y replicable.