El Departamento de Energía de EE. UU. destina 36 millones de dólares a programa de EOR con CO₂ en Bakken

El Departamento de Energía de Estados Unidos ha asignado 36 millones de dólares a un programa en Dakota del Norte. Este esfuerzo busca evaluar estrategias de recuperación

El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) ha anunciado una inversión significativa de 36 millones de dólares en un programa de investigación y desarrollo con sede en la Universidad de Dakota del Norte. Este programa se centrará en la evaluación de estrategias innovadoras para la recuperación mejorada de petróleo (EOR, por sus siglas en inglés) en la prolífica formación de Bakken, una de las mayores fuentes de crudo no convencional en el país.

La recuperación mejorada de petróleo es una técnica crucial para extender la vida útil de los yacimientos petrolíferos y aumentar la producción en campos maduros donde los métodos de extracción convencionales ya no son eficientes. En este caso particular, el programa explorará el uso de dióxido de carbono (CO₂) como agente de inyección para movilizar el petróleo restante en las formaciones rocosas. Esta aproximación no solo busca maximizar la extracción de hidrocarburos, sino que también ofrece la posibilidad de secuestrar CO₂, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental del proceso.

La formación de Bakken, que abarca partes de Dakota del Norte, Montana y Saskatchewan (Canadá), ha sido una piedra angular de la producción petrolera estadounidense en las últimas décadas, gracias al desarrollo de la fracturación hidráulica y la perforación horizontal. Sin embargo, incluso con estas técnicas, una porción considerable del petróleo original en el lugar permanece inaccesible. La inversión del DOE subraya la importancia estratégica de continuar innovando en tecnologías EOR para asegurar el suministro energético a largo plazo y optimizar el aprovechamiento de recursos ya descubiertos.

Este esfuerzo representa un paso adelante en la búsqueda de soluciones energéticas que combinen la eficiencia en la extracción con la gestión ambiental. El éxito del programa podría sentar un precedente para la aplicación de técnicas similares en otras regiones petroleras del mundo, incluyendo aquellas con formaciones geológicas complejas. La colaboración entre el gobierno y la academia es fundamental para impulsar la investigación y el desarrollo de tecnologías que prometen redefinir el futuro de la producción de crudo a nivel global.