El Mayor Yacimiento de Gas No Explotado de Australia Aumenta Drásticamente Sus Costos

El proyecto Browse LNG de Woodside Energy en Australia ahora estima un costo de 35 mil millones de dólares, un incremento significativo desde los 20 mil millones de dólar

Un nuevo informe encargado por Woodside Energy, una de las principales empresas de petróleo y gas de Australia, reveló este lunes que el proyecto Browse LNG en Australia está proyectado a costar alrededor de 35 mil millones de dólares. Esta cifra representa un aumento considerable en comparación con las estimaciones de inversión total de 20 mil millones de dólares (27.3 mil millones de dólares australianos) que se manejaban en 2019, subrayando la escalada de gastos en mega-proyectos energéticos.

El proyecto Browse al North West Shelf (NWS) fue propuesto inicialmente por Woodside en 2018 con el objetivo de transportar gas natural de los yacimientos de Calliance, Torosa y Brecknock a la ya existente planta de gas de Karratha. Sin embargo, su desarrollo ha enfrentado largos retrasos, en parte debido a la necesidad de implementar sistemas de captura y almacenamiento de carbono (CCS), una tecnología crucial para mitigar el impacto ambiental pero que añade complejidad y costo a la inversión.

El incremento de 15 mil millones de dólares en solo unos pocos años para un proyecto de esta magnitud es un indicador de las presiones inflacionarias, los desafíos logísticos, los requisitos regulatorios más estrictos y las mayores expectativas de sostenibilidad que ahora caracterizan a la industria energética global. Estos factores pueden hacer que la viabilidad económica de vastos yacimientos de gas, como el de Browse, sea cada vez más compleja, incluso en un momento de alta demanda de GNL.

Aunque Australia es un actor clave en el mercado global de GNL, este tipo de alzas en los costos de capital para nuevos desarrollos podría tener implicaciones no solo para la competitividad del país como exportador, sino también para la seguridad energética a largo plazo. La búsqueda de un equilibrio entre la oferta de energía, la sostenibilidad ambiental y la rentabilidad sigue siendo un desafío fundamental para las grandes corporaciones energéticas a nivel mundial.