Departamento de Estado de EE.UU. reporta aumento de la dolarización en Venezuela y promueve inversión

Calebb Orr, subsecretario de Estado de EE.UU. para Asuntos Económicos, Energéticos y Empresariales, ha reportado un incremento en la circulación de dólares en Venezuela d

La administración estadounidense, a través de Calebb Orr, subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, Energéticos y Empresariales, ha revelado un notable incremento en la circulación de dólares en Venezuela durante los últimos dos meses. Esta observación, proveniente directamente del Departamento de Estado de EE.UU., subraya una tendencia persistente hacia la dolarización de facto en la economía venezolana, un fenómeno que ha ganado tracción en los últimos años ante la hiperinflación y la devaluación de la moneda local.

Orr destacó que la administración del expresidente Donald Trump jugó un papel activo en la búsqueda de la recuperación económica de Venezuela. En sus declaraciones, el subsecretario enfatizó el compromiso de Washington con este objetivo, señalando que "estamos utilizando la inversión estadounidense para lograrlo". Si bien el enfoque principal de las declaraciones se centró en la circulación de divisas, la implicación de un funcionario con cartera energética sugiere una visión integral de la estabilidad económica del país caribeño.

Este incremento en la actividad dolarizada es un indicador de cómo los ciudadanos y las empresas venezolanas buscan resguardar su capital y facilitar transacciones en un entorno de inestabilidad monetaria. La inversión estadounidense, mencionada por Orr, podría potencialmente dirigirse a diversos sectores, aunque para una nación con las vastas reservas de hidrocarburos como Venezuela, el sector energético —principal motor de su economía— siempre permanece como un punto focal de cualquier estrategia de recuperación a largo plazo.

Las declaraciones del subsecretario Calebb Orr no solo ofrecen una visión sobre la dolarización en Venezuela, sino que también reafirman la postura de Estados Unidos de fomentar una reactivación económica en el país, lo cual podría tener repercusiones significativas en el panorama geopolítico y en las dinámicas del mercado energético regional y global. La eventual materialización de la inversión estadounidense en este contexto sería clave para redefinir las relaciones bilaterales y el futuro económico de Venezuela.