Exportaciones globales de combustible de aviación alcanzan mínimo estacional de 10 años en abril

Las exportaciones marítimas globales de combustible de aviación (jet/queroseno) cayeron a un mínimo estacional de 1.1 millones de barriles por día (bpd) en abril, una red

Las exportaciones marítimas globales de combustible de aviación (jet/queroseno) han experimentado una drástica caída en abril, alcanzando un mínimo estacional que no se veía en diez años. Según un informe reciente de la firma de análisis de flujos energéticos Vortexa, los envíos globales se desplomaron a 1.1 millones de barriles por día (bpd), lo que representa una reducción de 630,000 bpd en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra se ubica en el extremo inferior del rango de una década, abarcando desde 2016 hasta 2025, según los datos de seguimiento de fletes de Vortexa.

Esta pronunciada disminución se atribuye principalmente a dos factores clave. En primer lugar, los suministros de combustible permanecieron confinados en el Medio Oriente, lo que interrumpió la cadena de distribución global. En segundo lugar, las refinerías asiáticas se vieron obligadas a reducir significativamente sus tasas de operación. Esta decisión se tomó en respuesta a una menor disponibilidad de crudo, impactando directamente la producción de derivados como el jet fuel y el queroseno.

La escasez de crudo y las limitaciones en la capacidad de refinación en Asia, una región clave para el procesamiento y exportación de productos petroleros, tuvieron un efecto dominó en el mercado global. La situación en el Medio Oriente, donde los volúmenes de combustible no pudieron salir hacia los mercados de consumo, exacerbó la contracción de la oferta disponible en el transporte marítimo, dificultando la recuperación de los niveles de exportación habituales.

Este mínimo histórico en las exportaciones de combustible de aviación subraya las complejidades y las vulnerabilidades actuales en el mercado energético global. Refleja no solo desafíos logísticos y de suministro en regiones productoras, sino también la sensibilidad del sector de refinación a las variaciones en la disponibilidad de materia prima y a las dinámicas geopolíticas, lo que podría tener implicaciones significativas para la industria aérea y los precios internacionales de los combustibles.