Litio y arena de fractura impulsan récord histórico en la producción minera argentina
La producción minera de Argentina alcanzó un máximo histórico en marzo, con un crecimiento interanual del 10,4%, impulsado principalmente por el carbonato de litio y la a
En un hito para la economía argentina, la producción minera registró un crecimiento interanual del 10,4% en marzo, marcando un máximo histórico para la serie iniciada en 2017, según datos del Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) difundido por el INDEC. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró estas cifras en sus redes sociales, destacando no solo el desempeño general, sino también el robusto avance en categorías clave como el Petróleo Crudo no Convencional (33,7%), el Petróleo Crudo total (16%) y el Gas Natural (5,9%). No obstante, el principal motor de este récord se encontró en el rubro de Minerales no Metalíferos y Rocas de Aplicación, que exhibió un impresionante salto del 50,5%.
La lectura detallada del informe revela que detrás del notable crecimiento de los no metalíferos se encuentran dos protagonistas con dinámicas muy distintas pero igualmente impactantes. Por un lado, el carbonato de litio fue un pilar fundamental, impulsando la extracción de minerales para la fabricación de productos químicos, que creció un 66,8% interanual. La producción de litio en sí misma se disparó un 70,2%, gracias a la maduración y entrada en producción plena de importantes proyectos en el denominado Triángulo del Litio. Este cambio estructural ha llevado la producción nacional de Carbonato de Litio Equivalente de 35.000 toneladas en 2022 a proyectar 116.000 toneladas para 2025, un incremento acumulado del 241%, con expectativas de exportaciones por 11.888 millones de dólares para 2036.
Por otro lado, la arena de fractura se consolidó como el segundo gran impulsor de este récord. Con un avance del 9,2%, este mineral es un indicador directo del dinamismo en el sector de los hidrocarburos no convencionales. Su crecimiento está intrínsecamente ligado al récord de fracturas realizadas en Vaca Muerta, la formación de shale de clase mundial ubicada en la Patagonia argentina. La creciente demanda de arena para las operaciones de fracking subraya la expansión continua de la actividad petrolera y gasífera en esta región, consolidando a Vaca Muerta como un epicentro energético de gran relevancia para el país y la región.
Este hito en la producción minera argentina, impulsado por el litio y la arena de fractura, no solo refleja un momento de auge sectorial, sino también un cambio estructural en la matriz productiva del país. La sinergia entre el desarrollo de las energías renovables (que demanda litio para baterías) y la explotación de hidrocarburos no convencionales (que requiere arena de fractura) posiciona a Argentina en un lugar estratégico dentro del panorama energético y de materias primas global. La expansión sostenida de la serie tendencia-ciclo del IPI Minero, con 21 meses consecutivos de expansión y también un récord, reafirma una tendencia de crecimiento que promete seguir generando valor y empleo en los próximos años.