El bono 2.0 vinculado al barril: cómo Neuquén estructuró la captación fiscal de la Ronda 1/2026 sobre los recursos recuperables

La provincia argentina de Neuquén ha lanzado la Ronda 1/2026 para licitar 15 bloques de hidrocarburos, introduciendo un innovador esquema de bonos fiscales. Este plan enc

La provincia de Neuquén, epicentro de la formación Vaca Muerta en Argentina, ha puesto en marcha la Ronda 1/2026, licitando 15 bloques de hidrocarburos con un novedoso esquema de captación fiscal. Lanzada por el gobernador Rolando Figueroa desde Houston, esta iniciativa busca atraer tanto a oferentes nacionales como extranjeros, con la participación de Gas y Petróleo del Neuquén S.A. (GyP) como socio estratégico, sin asumir riesgo exploratorio. La gran particularidad de esta convocatoria reside en una estructura de bonos encadenados que se activan en distintas fases del ciclo de un proyecto energético.

El pliego de la Ronda 1/2026 establece un instrumento fiscal de tres bonos sucesivos, siendo el primero el "Bono de Acceso". Este pago inicial al Estado Provincial, de un mínimo de 500.000 dólares, se rige por una fórmula que lo hace inversamente proporcional al compromiso de inversión garantizado por el oferente en el período exploratorio. Es decir, aquellos operadores que prometan mayor actividad y Unidades de Trabajo pagarán menos a la entrada, mientras que los que ofrezcan el compromiso mínimo abonarán un bono superior. Un coeficiente 'K', definido por GyP para cada bloque, ajusta el monto según la probabilidad de éxito y las incertidumbres geológicas, alcanzando hasta 1.000.000 de dólares para bloques como Pampa de las Yeguas NE.

La innovación más destacada, a la que el artículo original hace referencia como el "bono 2.0", es el "Bono de Comercialidad". Este bono intermedio vincula su pago al volumen de hidrocarburos técnica y económicamente recuperable proyectado al cierre de la concesión, equivalente a un 2% sobre cada barril proyectado. Su activación se produce al declararse la comercialidad de un proyecto, generando una fuente de ingresos para el fisco provincial directamente ligada al potencial productivo a largo plazo del yacimiento. Este mecanismo complementa las regalías tradicionales, que se mantienen atadas al precio de boca de pozo, asegurando una participación provincial más profunda en el valor de los recursos descubiertos.

Además de los bonos de Acceso y Comercialidad, el esquema se completa con un tercer bono que se activa en cada cesión posterior de los bloques. Esta estrategia de Neuquén subraya un enfoque integral para optimizar la captación fiscal, incentivando al mismo tiempo la inversión exploratoria de alto riesgo y la pronta declaración de comercialidad. Al vincular los pagos a diferentes hitos del proyecto y a la envergadura de los recursos recuperables, la provincia busca maximizar sus ingresos derivados de la explotación de hidrocarburos y consolidar su posición como polo de atracción para inversiones energéticas en la región.