Jubilados petroleros de Paraguaná denuncian grave crisis de salud por falta de atención médica

Un grupo de jubilados, pensionados y sobrevivientes del Complejo Refinador de Paraguaná (CRP) en Venezuela ha denunciado públicamente la alarmante ausencia de atención mé

La mañana del pasado jueves 7 de mayo, un numeroso grupo de jubilados, pensionados y sobrevivientes que dedicaron su vida laboral al Complejo Refinador de Paraguaná (CRP), en el estado Falcón, Venezuela, se congregó para alzar su voz en protesta. Su clamor es un reflejo de la profunda crisis social y humanitaria que afecta a este segmento vital de la población, quienes denuncian que la falta crónica de atención médica los está llevando a la muerte de manera silenciosa y desatendida.

Los ex trabajadores del sector petrolero, pilar fundamental de la economía venezolana durante décadas, manifestaron su desesperación por la ausencia de servicios de salud adecuados. Entre sus principales quejas, se encuentran la carencia de acceso a consultas especializadas, la escasez crítica de medicamentos esenciales para tratar enfermedades crónicas, y la dificultad para ser ingresados en centros asistenciales o recibir tratamientos vitales. Esta situación contrasta drásticamente con las condiciones de vida y los beneficios de salud a los que tuvieron derecho durante sus años de servicio activo en la principal industria del país.

El Complejo Refinador de Paraguaná, uno de los más grandes del mundo, fue en su momento un motor de desarrollo y prosperidad para la región y para Venezuela. Sin embargo, la actual situación de sus ex empleados pone de manifiesto el deterioro de las políticas sociales y de seguridad que históricamente acompañaron a la industria petrolera nacional, operada por PDVSA. La precariedad que enfrentan estos jubilados es un síntoma de una crisis más amplia que afecta al sistema de salud y de seguridad social del país, impactando directamente a quienes contribuyeron a forjar su riqueza energética.

Ante este escenario, los jubilados petroleros hacen un llamado urgente a las autoridades competentes, al gobierno nacional y a la directiva de Petróleos de Venezuela (PDVSA) para que tomen medidas inmediatas y efectivas. Exigen la restitución de sus derechos a una salud digna y el acceso a los servicios y tratamientos que les permitan vivir sus últimos años con calidad y sin la amenaza constante de la enfermedad no tratada. Su protesta no solo es un pedido de auxilio, sino también un recordatorio de la deuda social que el Estado tiene con quienes construyeron el legado energético de la nación.