Piden a Mercosur no reincorporar a Venezuela sin cambios sustantivos en DD.HH.

Más de 30 organizaciones venezolanas han solicitado formalmente a Mercosur no permitir la reincorporación del país sin mejoras significativas en la situación de los derec

Más de treinta organizaciones venezolanas, que agrupan sectores políticos, sociales y de derechos humanos, han enviado una comunicación formal a la Presidencia Pro Tempore y a los Estados Parte del Mercosur. La misiva, con fecha del 18 de marzo, insta al bloque regional a no considerar la reincorporación de Venezuela a menos que se produzcan cambios sustantivos y verificables en la situación de los derechos humanos dentro del país. Esta acción es una respuesta directa a las recientes declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien había manifestado su intención de promover el regreso de Venezuela al grupo.

La propuesta de Petro ha reactivado el debate sobre la membresía de Venezuela en Mercosur, la cual fue suspendida en 2017 por alegada "ruptura del orden democrático". Para el sector energético venezolano, pilar fundamental de la economía, la eventual reintegración a bloques regionales como Mercosur podría generar implicaciones de gran calado. Una mejora en el estatus diplomático y la percepción internacional de Venezuela podría abrir nuevas vías para la inversión y el acceso a mercados, factores críticos para la revitalización de su deprimida industria petrolera y gasífera, así como para el desarrollo de su potencial en energías renovables.

No obstante, las organizaciones firmantes subrayan la imperiosa necesidad de que cualquier reintegración esté supeditada a un respeto irrestricto de los derechos humanos y a una auténtica restauración de las libertades democráticas. Este condicionamiento es crucial, dado que la estabilidad política, la seguridad jurídica y el respeto a las instituciones son elementos decisivos para atraer capital extranjero y tecnología. Estos recursos son indispensables para modernizar y expandir la infraestructura energética del país, desde la exploración y extracción de hidrocarburos hasta la generación y distribución de electricidad.

La postura que adopte Mercosur al evaluar esta petición no solo impactará la política exterior venezolana, sino que también enviará un mensaje claro a la comunidad internacional sobre las condiciones para la participación en foros regionales. Una decisión favorable a la reincorporación sin las condiciones exigidas podría interpretarse como una legitimación de la situación actual. Por el contrario, una postura más exigente podría incentivar cambios internos que, a mediano y largo plazo, podrían beneficiar significativamente la operatividad y el crecimiento del sector energético venezolano al mejorar el clima de inversión, la confianza empresarial y las oportunidades de comercio.