Economista advierte que la opacidad fiscal obstaculiza la inversión en América Latina
Un economista ha señalado que la ausencia de transparencia fiscal y la elevada carga tributaria sobre el sector formal, la más alta de América Latina, representan un seri
Un economista ha emitido una seria advertencia sobre los desafíos que enfrenta la economía latinoamericana debido a la ausencia de transparencia fiscal y la desproporcionada carga tributaria. Según sus declaraciones, el esquema fiscal actual impone sobre el sector formal la carga tributaria más elevada de toda América Latina, una situación que, lejos de fomentar el crecimiento, obstaculiza severamente la creación de incentivos para la inversión y el desarrollo productivo. Esta problemática exige una revisión profunda y estratégica de las políticas impositivas vigentes.
La opacidad en la gestión de los recursos públicos y la complejidad del sistema tributario no solo generan incertidumbre, sino que también desincentivan la formalización de empresas y la expansión de las existentes. En un entorno donde las reglas fiscales cambian con poca predictibilidad y la presión impositiva es máxima, las empresas, especialmente aquellas de gran envergadura y con ciclos de inversión largos, se ven forzadas a reevaluar su permanencia o su potencial de crecimiento en la región. Esta situación es particularmente delicada en países como Venezuela, donde la informalidad tiende a crecer bajo estas presiones, afectando la base tributaria y la estabilidad económica.
Las repercusiones de un esquema fiscal tan gravoso y poco transparente se extienden a la competitividad económica de los países latinoamericanos en su conjunto. La falta de incentivos efectivos para la inversión de capital, tanto nacional como extranjero, frena la modernización, la creación de empleo de calidad y la diversificación económica. Las economías que no logran ofrecer un marco fiscal predecible y justo corren el riesgo de perder oportunidades de desarrollo vitales, viendo cómo el capital y el talento migran hacia mercados con mejores condiciones y menor riesgo fiscal.
Para el sector energético, pilar fundamental de muchas economías latinoamericanas, esta advertencia reviste una importancia capital. Las inversiones en petróleo, gas natural, energía eléctrica y, cada vez más, en fuentes renovables y minería, requieren de vastos capitales y plazos de recuperación extensos. Un entorno con la carga tributaria más alta de la región y una profunda opacidad fiscal se convierte en un impedimento crítico para atraer y retener a los inversionistas. En Venezuela, por ejemplo, donde la revitalización de la industria petrolera es crucial, la reforma fiscal y la transparencia son pasos ineludibles para recuperar la confianza y reactivar proyectos que impulsen la producción y la exportación de hidrocarburos y otros minerales estratégicos.