Reducción Global de Metano Podría Duplicar los Volúmenes de Gas Afectados por la Crisis de Ormuz

La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha revelado que las medidas globales de reducción de metano podrían liberar volúmenes de gas natural que duplican la oferta actu

La Agencia Internacional de Energía (IEA) anunció el lunes que la implementación de medidas globales para la mitigación del metano en los principales países exportadores e importadores de gas podría, a largo plazo, desbloquear volúmenes de gas natural que equivalen a más del doble del suministro actual afectado por un eventual cierre del Estrecho de Ormuz. Este hallazgo subraya el potencial dual de estas iniciativas, no solo para la protección ambiental sino también para la estabilidad del mercado energético global.

Según el informe 'Global Methane Tracker 2026' de la IEA, las emisiones de metano del sector energético se mantuvieron en niveles casi récord en 2025, lo que destaca la urgencia de actuar. La comparación con la crisis del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas para el transporte de petróleo y gas, ilustra la magnitud del impacto que las reducciones de metano podrían tener en el suministro global de gas, superando incluso escenarios de interrupción geopolítica de gran calado.

El informe enfatiza que existen medidas de mitigación de metano fácilmente accesibles y probadas que pueden implementarse en los sistemas globales de gas. Estas soluciones van desde la detección y reparación de fugas hasta la mejora de la infraestructura y la implementación de tecnologías de captura. Abordar estas emisiones no solo contribuiría a los objetivos climáticos al reducir un potente gas de efecto invernadero, sino que también recuperaría el gas que de otro modo se desperdiciaría, inyectándolo de nuevo en la cadena de suministro.

Esta perspectiva ofrece una vía prometedora para aumentar la disponibilidad de gas natural sin necesidad de nuevas exploraciones significativas, mejorando la seguridad energética y la resiliencia de los mercados. Para regiones como Latinoamérica, que cuenta con importantes reservas de gas natural y enfrenta desafíos tanto de suministro como ambientales, la aplicación de estas medidas podría representar una estrategia clave para optimizar sus recursos y cumplir con compromisos climáticos, mientras se asegura una fuente de energía vital para su desarrollo.