Cifra récord: Venezuela compró a Estados Unidos 120.000 bdp de diluyentes en febrero

Venezuela estableció un nuevo récord al adquirir 120.000 barriles diarios de diluyentes de Estados Unidos en febrero, una cifra que destaca el aumento sostenido en estas

Venezuela ha marcado un hito significativo en sus operaciones petroleras al registrar una compra récord de 120.000 barriles diarios de diluyentes provenientes de Estados Unidos durante el mes de febrero. Este volumen sin precedentes subraya la creciente dependencia del país suramericano de estos insumos esenciales para la producción y exportación de su crudo extrapesado.

La adquisición de febrero no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia ascendente observada en los últimos años. Durante 2025, las compras promedio de diluyentes se situaron en 17.400 bdp. Sin embargo, en los dos primeros meses de 2026, la media de estas importaciones se disparó a 88.000 bdp, lo que representa un impresionante aumento del 405% en comparación con el promedio del año anterior. Este incremento es un indicador clave de los esfuerzos de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) por reactivar su producción.

Los diluyentes son cruciales para Venezuela, ya que su faja petrolífera del Orinoco produce principalmente crudo extrapesado, que no puede ser transportado ni comercializado sin ser mezclado con hidrocarburos más ligeros. La escasez de diluyentes propios o la dificultad para obtenerlos a través de otros mercados ha obligado a PDVSA a recurrir a importaciones, siendo Estados Unidos un proveedor clave en el contexto de las fluctuantes sanciones y licencias otorgadas por la OFAC.

Este patrón de compras récord sugiere que Venezuela busca optimizar la capacidad de sus mejoradores y aumentar el volumen de sus exportaciones petroleras. La inversión en diluyentes, a pesar de su costo, es fundamental para monetizar las vastas reservas de crudo del país, lo que a su vez impacta directamente en los ingresos de la nación y su economía. La sostenibilidad de esta dependencia y el impacto geopolítico de estas transacciones continúan siendo temas de análisis en el sector energético global.