Neuquén obliga a las petroleras de Vaca Muerta a informar sus emisiones de gases de efecto invernadero
La provincia argentina de Neuquén lanzó un Procedimiento de Reporte de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el sector hidrocarburífero de Vaca Muerta. Esta iniciativa,
La provincia de Neuquén, epicentro de la actividad hidrocarburífera no convencional en Argentina, ha dado un paso trascendental en materia de sostenibilidad ambiental al presentar su Procedimiento de Reporte de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Esta normativa obliga a las empresas petroleras que operan en el yacimiento de Vaca Muerta a medir y divulgar sus emisiones, marcando un hito en la regulación energética regional.
El plan, que tiene una proyección hasta el año 2030, persigue el objetivo primordial de reducir la huella de metano y otros gases de efecto invernadero asociados a la extracción y producción de hidrocarburos. En su fase inicial, la aplicación de esta nueva metodología se concentrará en las operaciones de upstream, es decir, la exploración y producción de petróleo y gas natural. La medida busca fomentar una mayor transparencia y responsabilidad ambiental entre los actores clave de la industria.
Esta iniciativa posiciona a Neuquén a la vanguardia de las políticas ambientales dentro del sector energético latinoamericano, alineándose con tendencias globales que exigen a las industrias extractivas una mayor rendición de cuentas sobre su impacto climático. La implementación de un sistema de reporte robusto no solo facilitará la cuantificación de emisiones, sino que también permitirá identificar áreas de mejora y promover la adopción de tecnologías más limpias y eficientes por parte de las operadoras.
La implicancia de este procedimiento va más allá de la provincia, sentando un precedente importante para el resto de la región. Al impulsar la reducción de emisiones en una de las formaciones de shale más grandes del mundo, Neuquén contribuye directamente a los compromisos de Argentina en la lucha contra el cambio climático y demuestra cómo la producción energética puede avanzar de la mano con la protección ambiental, ofreciendo un modelo a seguir para otras jurisdicciones con vastos recursos hidrocarburíferos.