Sicim, Víctor Contreras y OPS: los proveedores clave del primer gasoducto exportador de GNL en Argentina
San Matías Pipeline ha adjudicado la obra civil del primer gasoducto exportador de Gas Natural Licuado (GNL) de Argentina a la unión transitoria de empresas (UTE) conform
San Matías Pipeline, un consorcio estratégico formado por importantes empresas como Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, ha adjudicado la construcción del primer gasoducto exportador de Gas Natural Licuado (GNL) de Argentina. La obra civil principal de este proyecto crucial fue asignada a una Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por la reconocida compañía italiana Sicim y la firma argentina Víctor Contreras. Por su parte, la construcción de la planta compresora intermedia, un componente esencial para la infraestructura, quedó a cargo de Oilfield Production Services (OPS), una empresa con sede en Neuquén. Esta decisión fue unánime entre los miembros del consorcio, y los contratos correspondientes ya han sido firmados, marcando un hito en el desarrollo energético del país.
El gasoducto, que tendrá una extensión de 471 kilómetros y un diámetro de 36 pulgadas, es una pieza clave para el ambicioso proyecto de Southern Energy. Su trazado conectará Tratayén, un punto neurálgico en la cuenca neuquina y Vaca Muerta, con la costa rionegrina cercana a San Antonio Oeste, donde se ubicarán las unidades flotantes de licuefacción. Con una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d), el ducto está diseñado para abastecer eficientemente a los dos buques licuefactores previstos. La inversión total estimada para el gasoducto asciende a 1.300 millones de dólares, en el marco de un esquema fiscal y regulatorio que contempla una inversión superior a los 15.000 millones de dólares a lo largo de dos décadas para la operación de exportación de GNL.
La planta compresora intermedia, vital para mantener la presión y el flujo del gas a lo largo de la extensa tubería, se instalará en el kilómetro 80 de la traza, a la altura de Allen, y contará con una potencia considerable de 46.000 HP. Respecto a los principales adjudicatarios, Sicim S.p.A., fundada en 1962 en Busseto, Italia, debuta en el mercado argentino con este proyecto de gran magnitud. Con una vasta trayectoria de 63 años, la empresa ha tendido más de 20.000 kilómetros de ductos globalmente y cuenta con presencia en 26 países, incluyendo operaciones consolidadas en Colombia, Guyana, Perú y Chile en América del Sur, y una dotación que supera los 10.600 empleados.
La participación de Víctor Contreras, una empresa local de gran experiencia, en esta UTE junto a Sicim, subraya la importancia de la integración de capacidades nacionales e internacionales para la ejecución de proyectos de infraestructura de esta envergadura. Por su parte, OPS, con su origen en Neuquén, aporta su profundo conocimiento regional y su experticia en servicios petroleros para la construcción de la infraestructura clave de compresión. Este proyecto no solo representa un hito en la infraestructura energética de Argentina, sino que también posiciona al país como un futuro exportador relevante de GNL, aprovechando las vastas reservas de gas no convencional de Vaca Muerta y contribuyendo significativamente a la matriz energética y al desarrollo económico de la región latinoamericana.