Raízen Contraoferta a Acreedores con R$ 5.000 Millones; Venta en Argentina Genera Disputa por Repago de Deuda
Raízen, el joint venture entre Cosan y Shell, presentó una contraoferta a sus acreedores para reestructurar una deuda de R$ 65.000 millones, buscando inyectar R$ 5.000 mi
La empresa Raízen, un joint venture formado por la brasileña Cosan y la anglo-neerlandesa Shell, ha presentado una propuesta alternativa a sus acreedores para la reestructuración de su voluminosa deuda de R$ 65.000 millones (aproximadamente 13.050 millones de dólares). Esta contraoferta, enviada el pasado domingo, busca inyectar R$ 5.000 millones de capital fresco, sumándose a los R$ 4.000 millones ya comprometidos por Shell y la familia Ometto, accionistas clave de la compañía de combustibles.
La reestructuración del pasivo, que se encuentra bajo un proceso de recuperación extrajudicial desde marzo, ha intensificado las negociaciones, revelando a Shell como el principal soporte financiero en esta coyuntura. La propuesta incluye una significativa contribución de R$ 3.500 millones por parte de Shell y R$ 500 millones adicionales de Aguassanta Investimentos, el vehículo de Rubens Ometto. No obstante, el origen exacto de los restantes R$ 5.000 millones de capital fresco aún genera incertidumbre, un factor que complejiza las conversaciones actuales.
Un punto crítico en la disputa es el destino de los fondos provenientes de la posible venta de los activos de Raízen en Argentina. La compañía está en negociaciones para ceder su refinería Dock Sud, con una capacidad de 101.000 barriles diarios, y una red de alrededor de 700 estaciones de servicio que operan bajo la marca Shell, al comercializador de materias primas Mercuria. Los bancos acreedores han manifestado una postura firme, exigiendo que un 30% del producto de esta operación argentina sea destinado directamente al repago de la deuda, buscando asegurar una porción significativa de sus créditos.
La pulseada por el control de Raízen tras la reestructuración también es un elemento central de las negociaciones. Mientras que los acreedores han planteado la conversión de deuda en acciones que les otorgaría hasta un 90% del capital a cambio del 45% del pasivo, la oferta inicial de Raízen proponía el 70% del capital por la misma porción de deuda. Esta diferencia es crucial para determinar la futura dirección de la compañía. Además, los acreedores están presionando para obtener la mayoría en el directorio y establecer responsabilidades personales para los ejecutivos, lo que subraya la dureza de su posición.