Argentina: Centrales Belgrano y San Martín se suman al plan de privatización y cierran el ciclo del FONINVEMEM

El Gobierno argentino ha confirmado la inclusión de las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San Martín en su paquete de privatizaciones, buscando recaudar

El Gobierno argentino ha dado un paso decisivo en su plan de privatización de activos, al confirmar la inclusión de las emblemáticas centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San Martín en el paquete de ventas de ENARSA. Esta medida, esperada por el mercado, apunta a generar alrededor de 2.000 millones de dólares hacia fines de 2026 y marca el fin de un ciclo iniciado hace más de dos décadas con el programa FONINVEMEM.

Las centrales Belgrano, ubicada en Campana, y San Martín, en Timbúes, representan una capacidad instalada de aproximadamente 1.650 megavatios netos de ciclo combinado. Ambas son pilares fundamentales para el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), abasteciendo los corredores de mayor demanda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA Norte) y el Litoral. Actualmente, Energía Argentina S.A. (ENARSA) ostenta la participación mayoritaria, con un 65% en Belgrano y un 68,3% en San Martín, mientras que generadores privados como Central Puerto, AES, Enel, Pampa Energía y Orazul Energy mantienen capital minoritario.

El Fondo para Inversiones Necesarias que permitan Incrementar la Oferta de Energía Eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista (FONINVEMEM) fue creado por la Resolución SE 712/2004 con un objetivo claro: saldar la deuda que la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) había acumulado con generadores privados tras el congelamiento tarifario post-convertibilidad. Este mecanismo transformó esa deuda en aportes de capital para la construcción de nueva potencia base, con el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) administrando los fideicomisos. Belgrano inició operaciones en marzo de 2008 y obtuvo su habilitación comercial de ciclo combinado en enero de 2010, con San Martín siguiendo un cronograma similar.

La oficialización de su venta representa la fase final y la culminación de este programa, con la salida del Estado de las sociedades operadoras tras 22 años de su lanzamiento. Una exención de Ganancias, establecida por la Ley 27.778, ha sido clave para destrabar la liquidación de los fideicomisos y facilitar esta desinversión. La privatización de estas infraestructuras estratégicas no solo busca ingresos para el Tesoro, sino que también reconfigura el panorama del mercado eléctrico mayorista argentino.