Irán reactiva petrolero en desuso ante la saturación de almacenamiento en la isla de Kharg

Las sanciones estadounidenses están generando una crisis de almacenamiento en la industria petrolera de Irán, llevando a la estratégica isla de Kharg, punto clave de expo

Los efectos de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Irán se están manifestando de manera predecible y contundente en la economía y la industria petrolera del país. Informes recientes indican que el régimen iraní está recurriendo a medidas desesperadas, incluyendo la reutilización de viejos y oxidados buques cisterna como unidades de almacenamiento flotante. Esta estrategia de emergencia subraya la creciente presión sobre la capacidad de Irán para exportar su crudo.

La situación es especialmente crítica en la isla de Kharg, que se acerca rápidamente a su límite de almacenamiento de petróleo. Esta isla es fundamental para Irán, ya que procesa aproximadamente el 90% de las exportaciones energéticas del país. La saturación en Kharg podría tener consecuencias desastrosas para los pozos petroleros de Irán, ya que la falta de espacio para el crudo extraído podría obligar a la reducción o paralización de la producción, impactando severamente los ingresos nacionales.

Para mitigar esta crisis de almacenamiento, las autoridades iraníes están, según reportes, buscando expandir la capacidad en la isla. Una de las acciones más notables y reveladoras es la reactivación del M/T Nasha, un buque cisterna con 30 años de antigüedad que había estado en desuso. La decisión de poner nuevamente en servicio un petrolero tan antiguo como almacenamiento flotante es un claro indicador de la gravedad de la situación y de la limitada disponibilidad de opciones viables para Teherán.

Esta maniobra representa una señal alarmante para la industria petrolera iraní, destacando las profundas dificultades que enfrenta el país para gestionar su producción y exportación de crudo bajo el peso de las sanciones. La incapacidad de mover el petróleo del país tiene repercusiones directas no solo en la capacidad de producción, sino también en la economía general de Irán, que depende en gran medida de los ingresos derivados de sus recursos energéticos.