Reformas en empresas estatales de servicios públicos requieren nuevos talentos y apoyo técnico internacional, según experto
Un especialista subraya que la reconstrucción de las empresas estatales de servicios públicos en Venezuela exige la incorporación de nuevos talentos y un robusto apoyo té
Un especialista en la gestión de servicios públicos ha emitido una contundente advertencia sobre el futuro de las empresas estatales venezolanas. Según su análisis, cualquier intento genuino de reformar y reconstruir estas infraestructuras vitales, que abarcan desde la electricidad hasta el suministro de agua, debe partir de una renovación profunda de sus cuadros directivos y operativos. La premisa central es clara: los equipos que han supervisado el declive y el fracaso de estas compañías no pueden ser los mismos que lideren su recuperación.
Esta perspectiva subraya la necesidad de un cambio de paradigma en la administración pública venezolana. El experto enfatizó que la persistencia de los mismos liderazgos y metodologías que llevaron al colapso actual solo profundizaría la crisis. Se requiere una visión fresca, libre de los vicios y la ineficiencia que han caracterizado la gestión de estas entidades durante años, para poder enfrentar los complejos desafíos técnicos y financieros que implican su rehabilitación.
En este sentido, el especialista señaló la urgencia de incorporar nuevos talentos, tanto nacionales como, crucialmente, con el apoyo de asistencia técnica internacional. Esta colaboración externa no solo aportaría conocimientos y tecnologías de vanguardia, sino también mejores prácticas en gobernanza, transparencia y eficiencia operativa, elementos fundamentales para modernizar sectores críticos como el eléctrico y el gasífero, que actualmente operan muy por debajo de su capacidad y sufren de infraestructura obsoleta.
La reestructuración de estas empresas de servicios públicos, muchas de las cuales son pilares del sector energético venezolano, no es solo una cuestión de gestión interna, sino un componente esencial para la estabilización económica y social del país. La dependencia de infraestructura deteriorada y la falta de inversión han generado un impacto directo en la calidad de vida de los ciudadanos y en la operatividad de otros sectores productivos. Por ende, la implementación de estas reformas, con nuevos liderazgos y respaldo internacional, se perfila como una condición sine qua non para cualquier recuperación sostenible y el restablecimiento de servicios básicos en Venezuela.