Vertedero en Chile: Un líder inesperado en las emisiones globales de metano

Un reciente informe de la ONU, respaldado por avanzada tecnología satelital, ha revelado que un vertedero en Chile se ha posicionado como el mayor emisor individual de me

Un reciente informe de las Naciones Unidas ha puesto de manifiesto una preocupante realidad medioambiental en América Latina. Según el estudio, un vertedero ubicado en Chile ha sido identificado como el mayor emisor individual de metano a nivel global durante el año 2026. Este descubrimiento, facilitado por tecnología satelital de vanguardia, revela que la instalación suramericana liberó una cantidad superior a las 100.000 toneladas métricas de metano anualmente, una cifra que excede con creces las emisiones registradas en importantes instalaciones petroleras y mineras en el continente asiático.

El metano es un gas de efecto invernadero significativamente más potente que el dióxido de carbono a corto plazo, con un potencial de calentamiento global aproximadamente 80 veces mayor durante un período de 20 años. Su reducción es crucial para frenar el ritmo del cambio climático. Lo que hace este hallazgo particularmente relevante para el sector energético es la comparación directa con las operaciones de petróleo, gas y minería, que tradicionalmente son señaladas como fuentes importantes de emisiones de metano. La superación de estas por un vertedero subraya que el desafío de la mitigación del metano es multisectorial y requiere de una aproximación holística.

Este informe no solo pone el foco en Chile, sino que también sirve como una llamada de atención para toda la región latinoamericana respecto a la gestión de residuos sólidos. Los vertederos son una fuente conocida de metano debido a la descomposición anaeróbica de la materia orgánica. Sin embargo, la magnitud de las emisiones detectadas en este caso particular es alarmante. La implementación de tecnologías de captura de metano para su aprovechamiento energético, el compostaje, el reciclaje y la reducción de residuos son estrategias esenciales que pueden transformar estos focos de emisión en fuentes de energía o, al menos, en sitios con un impacto ambiental mucho menor.

A nivel global, la comunidad internacional ha intensificado sus compromisos para reducir las emisiones de metano, reconociendo su impacto crítico en el clima. El Global Methane Pledge, al que se han adherido numerosos países, busca una reducción colectiva del 30% en las emisiones de metano para 2030, en comparación con los niveles de 2020. En este contexto, la identificación y cuantificación precisa de las fuentes de metano, como la realizada en Chile, es un paso fundamental para dirigir las inversiones y las políticas hacia los puntos de mayor impacto, impulsando no solo la sostenibilidad ambiental sino también la eficiencia en la gestión de recursos en toda la cadena, desde la extracción de energía hasta el manejo de residuos.