VMOS contra reloj: Frentes y contratistas clave para el primer embarque de Vaca Muerta en diciembre

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) avanza contra reloj para concretar su primer embarque de crudo en diciembre, con el cronograma dependiendo críticamente de la infra

El ambicioso proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), liderado por YPF, se encuentra en una fase crucial de su desarrollo, trabajando a contrarreloj para materializar el primer embarque de crudo desde la formación neuquina en diciembre. A ocho meses de esta meta, el foco de atención se ha desplazado del ducto principal, que ya está soldado, hacia la compleja orquestación simultánea de la infraestructura de superficie y la sección marítima. Esta redefinición del cronograma subraya la magnitud de los desafíos logísticos y de construcción que aún deben superarse.

Entre los avances más significativos de las últimas semanas, el consorcio concretó el montaje del domo geodésico sobre los tanques TK AG 007 y 008 en la Estación Cabecera Allen. Esta compleja maniobra, ejecutada por AESA (filial de servicios de YPF) con una grúa de 600 toneladas y un equipo de más de 75 especialistas, utilizó piezas diseñadas y fabricadas por la empresa argentina Tecnagent, cumpliendo con el estándar internacional API 650 – Apéndice G para tanques de almacenamiento de crudo. Este hito es fundamental para la capacidad de almacenamiento y preparación del crudo antes de su transporte.

Paralelamente, a unos 1.500 kilómetros al norte, Puerto Quequén fue escenario de una operación logística clave para el tramo marítimo del VMOS. El buque BBC Odesa descargó doce anclas y doce cadenas de gran porte, destinadas al sistema de amarre de las futuras monoboyas offshore en Punta Colorada. Cada ancla, con un peso de aproximadamente 43 toneladas y 7,8 metros de largo, junto con cadenas de 73 toneladas y 400 metros de extensión, espera ahora su traslado por el buque MV Skandi Hera a fines de mayo. Estas piezas serán fijadas a unos 45 metros de profundidad frente a Sierra Grande para asegurar las monoboyas, desde las cuales se realizará la exportación del crudo.

Según los datos del propio consorcio, el proyecto acumulaba un 58% de avance global al cierre de marzo de 2026. Aunque el ducto troncal de 437 kilómetros fue soldado en noviembre del año pasado por la UTE conformada por Techint y SACDE, la fase actual requiere una precisión milimétrica en la coordinación de múltiples contratistas y frentes de obra. La interconexión de la terminal terrestre con la infraestructura marina, incluyendo las monoboyas y el oleoducto submarino, se perfila como el desafío definitorio para cumplir con el ambicioso objetivo de iniciar las exportaciones de petróleo en el último mes de 2026.