Argentina frena privatización de importación de GNL; ENARSA retoma gestión para invierno 2026 y pospone el traspaso un año

El gobierno argentino ha decidido frenar la privatización de la importación de Gas Natural Licuado (GNL), instruyendo a la estatal ENARSA para que retome la administració

El gobierno argentino ha dado un giro inesperado en su política energética, decidiendo suspender la privatización de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) y encargando a la empresa estatal ENARSA la gestión de las compras para el invierno de 2026. La decisión, que llega a solo una semana de la fecha prevista para la adjudicación a un operador privado, responde a un escenario global de precios energéticos tensionado y a la necesidad de resguardar los costos para el sistema energético nacional.

Según fuentes gubernamentales, el principal motivo detrás de esta marcha atrás es la "suba y volatilidad del precio internacional, agravada por el conflicto en Medio Oriente". Esta situación, que incluye el cierre del Estrecho de Ormuz y ataques a infraestructuras gasíferas en Ras Laffan, ha generado incertidumbre en el mercado global de GNL. La Secretaría de Energía, liderada por María Tettamanti, activó una cláusula de resguardo contemplada en la Resolución 33/2026 para que ENARSA retome las compras directas de GNL para el período comprendido entre el 1 de abril y el 30 de septiembre.

Esta privatización representaba la primera reforma comercial del sistema gasífero argentino en casi dos décadas. El proceso preveía la selección de un comercializador-agregador privado que tendría el uso exclusivo de la terminal regasificadora de Escobar durante el invierno, pagando un canon significativo a ENARSA e YPF. Empresas como Naturgy y Trafigura habían presentado ofertas, llegando incluso a reducir sus primas sobre el índice TTF en una ronda de mejora, con propuestas de u$s 4,50 y u$s 4,57 por millón de BTU, respectivamente. Sin embargo, la Secretaría de Energía determinó que el contexto actual no era propicio para convalidar condiciones que pudieran elevar los costos.

A pesar de esta suspensión, el gobierno ha reafirmado su compromiso con la estrategia a largo plazo de privatizar esta operatoria. "La estrategia no cambia: seguimos convencidos de privatizar esta operatoria y avanzar hacia un esquema competitivo, transparente y con señales de precio para que se conozca el costo real de la energía", explicaron fuentes oficiales. La postergación busca asegurar una transición más favorable, permitiendo que el mercado global se estabilice antes de implementar un esquema que, en condiciones óptimas, debería aportar mayor eficiencia y transparencia al sector gasífero argentino.