EAU: La Instrumentalización del Estrecho de Ormuz Constituye Terrorismo Económico Global

Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha denunciado que la instrumentalización por parte de Irán de los flujos de energía y comercio a través del Estrecho de Ormuz equivale a terr

En una contundente declaración, Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha calificado las acciones de Irán en el vital Estrecho de Ormuz como "terrorismo económico" dirigido contra el mundo entero. Según Sultan Ahmed Al Jaber, ministro de EAU, la manipulación de los flujos energéticos y comerciales por esta estratégica vía marítima amenaza la estabilidad económica global y constituye un acto hostil contra la prosperidad de todas las naciones. La preocupación del EAU se intensifica al ser un país cuya provisión de gas natural licuado (GNL) y gran parte de su suministro de petróleo se ve estrangulada en este punto crítico.

El ministro Al Jaber enfatizó la magnitud de lo que transita por el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella esencial para el comercio global. Detalló que aproximadamente veinte millones de barriles de petróleo al día, casi una quinta parte del petróleo y gas mundial, atraviesan esta ruta. Además, por sus aguas pasa más de un tercio de los fertilizantes globales, casi una cuarta parte de los productos petroquímicos y cantidades significativas de metales industriales. La interrupción de este flujo no solo afecta directamente a los mercados energéticos, sino que repercute en la agricultura, la industria manufacturera y la economía en general a escala planetaria.

Esta instrumentalización de una vía marítima internacional por parte de Irán no solo eleva las tensiones geopolíticas en la región del Golfo, sino que también genera una profunda incertidumbre en los mercados energéticos globales. La seguridad del Estrecho de Ormuz es fundamental para el suministro ininterrumpido de energía a las principales economías del mundo, incluyendo Asia y Europa. Cualquier amenaza a su libre tránsito tiene el potencial de disparar los precios del crudo y el gas, desestabilizar las cadenas de suministro y provocar una desaceleración económica global, afectando incluso a países lejanos como los de Latinoamérica.

Las declaraciones del EAU subrayan la urgencia de garantizar la libre navegación en aguas internacionales y la necesidad de una respuesta coordinada de la comunidad internacional frente a lo que se percibe como una amenaza directa a la seguridad energética y la economía global. La situación en Ormuz es un recordatorio constante de la vulnerabilidad de las rutas de comercio globales ante conflictos regionales, y cómo estos pueden tener consecuencias de amplio alcance para la prosperidad y estabilidad de todas las naciones.