Suelopetrol reclama propiedad de 1% en Petroindependencia cedido por PDVSA a Chevron

La compañía venezolana Suelopetrol ha manifestado su reclamo sobre el 1% de las acciones de la empresa mixta Petroindependencia, ubicada en la Faja del Orinoco, argumenta

La compañía venezolana Suelopetrol, fundada por el empresario Henrique Rodríguez Guillén, ha levantado una reclamación formal respecto a la titularidad del 1% de las acciones en la empresa mixta Petroindependencia. Esta sociedad, vital para la extracción petrolera en la estratégica Faja del Orinoco, se encuentra en el centro de una disputa tras la presunta cesión de dicha participación por parte de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) a la gigante estadounidense Chevron. El conflicto subraya la complejidad de los acuerdos accionarios en el sector energético venezolano.

Suelopetrol afirma poseer el control de este porcentaje accionario en Petroindependencia desde el año 2010, fecha en la que, según la compañía, se formalizó su participación en la sociedad. La empresa venezolana ha expresado su desconcierto y preocupación al no haber recibido ninguna notificación o consulta previa sobre el cambio de titularidad de sus acciones. Esta situación plantea interrogantes sobre la transparencia y los procedimientos administrativos seguidos por PDVSA en la gestión de sus participaciones en empresas mixtas.

Petroindependencia es una de las empresas mixtas clave que operan en la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez, una de las mayores reservas de crudo pesado del mundo. La participación de Chevron en el sector petrolero venezolano ha sido significativa, especialmente tras las flexibilizaciones de las sanciones de EE. UU. que le han permitido reanudar parcialmente operaciones. La llegada de Chevron a esta porción accionaria de Petroindependencia, si se confirma la cesión de PDVSA, podría alterar las dinámicas internas de la compañía y potencialmente generar implicaciones legales o contractuales.

Este reclamo de Suelopetrol no solo afecta la estructura de propiedad de una empresa mixta estratégica, sino que también podría sentar un precedente para futuras transacciones o reestructuraciones en el sector petrolero venezolano. La resolución de este diferendo será crucial para el ambiente de inversión y la confianza de las empresas privadas, tanto nacionales como internacionales, que buscan operar en Venezuela. La comunidad energética estará atenta a cómo PDVSA y las partes involucradas abordan y resuelven esta controversia.