Éxodo juvenil en Venezuela: Un tercio de los jóvenes planea salir del país este año

Un estudio reciente de Consultores 21, revelado por el sociólogo Max Suarez D’Addario, indica que un tercio de los jóvenes venezolanos contempla emigrar en 2024. Los prin

Un reciente estudio realizado por Consultores 21 y divulgado por el sociólogo Max Suarez D’Addario de la Universidad Central de Venezuela (UCV) revela una preocupante tendencia: uno de cada tres jóvenes venezolanos proyecta emigrar durante el presente año. Esta cifra subraya la persistencia de una crisis humanitaria compleja y el deterioro de las condiciones de vida en el país, que continúan impulsando a la población más joven a buscar nuevas oportunidades fuera de sus fronteras.

Entre los motivos principales que impulsan esta decisión, el estudio destaca la reunificación familiar, la precaria situación económica y las marcadas deficiencias en los servicios públicos esenciales. Este último punto es de particular relevancia para el sector energético. En Venezuela, las fallas recurrentes en el suministro eléctrico, la escasez de gas doméstico y la intermitencia en la distribución de combustible son problemas endémicos que afectan gravemente la calidad de vida y la operatividad económica diaria, reflejando el colapso de la infraestructura energética nacional.

La inestabilidad en el acceso a la electricidad no solo interrumpe las actividades cotidianas, como el estudio y el trabajo, sino que también impacta directamente la productividad y la viabilidad de pequeñas y medianas empresas. La falta de gas natural para los hogares obliga a buscar alternativas más costosas y peligrosas, mientras que la dificultad para acceder a combustible paraliza el transporte y la distribución de bienes. Estas carencias, intrínsecamente ligadas a la gestión y la inversión en el sector energético, se convierten en factores determinantes para que los jóvenes, en busca de un futuro más estable, consideren la emigración como la única vía.

El deseo de emigrar manifestado por un segmento tan significativo de la juventud venezolana, exacerbado por las fallas en los servicios públicos derivados de la crisis energética, representa una grave pérdida de capital humano y de potencial productivo para la nación. La recuperación del sector energético no es solo una cuestión de infraestructura o producción, sino una piedra angular para la estabilización social, económica y la retención del talento joven, que es crucial para cualquier proyecto de reconstrucción y desarrollo en el país.