Ataque ucraniano detiene procesamiento de petróleo en refinería rusa Novokuibyshevsk
Un ataque con drones ucranianos el 18 de abril ha paralizado la etapa primaria de procesamiento de crudo en la refinería Novokuibyshevsk de Rosneft, ubicada en la región
El procesamiento primario de petróleo en la refinería Novokuibyshevsk de Rosneft ha sido completamente paralizado. La interrupción, que comenzó el 18 de abril, es resultado de un ataque con drones ucranianos, afectando la primera etapa del procesamiento de crudo en una de las importantes refinerías de Rusia, situada en la región de Samara. Fuentes cercanas a Reuters confirmaron la noticia este martes, destacando la gravedad del incidente en la infraestructura energética rusa.
Este cese de operaciones sigue a una serie de ataques reportados el sábado por el gobernador de la región de Samara, Vyacheslav Fedorishchev, quien indicó que tanto la refinería Novokuibyshevsk como la de Syzran habían sido blanco de acciones similares. La escalada de ataques contra instalaciones energéticas rusas en diversas regiones se ha intensificado en las últimas semanas, lo que subraya una estrategia ucraniana de apuntar a la capacidad de refinación de petróleo del país.
La planta de Novokuibyshevsk, operada por la gigante estatal Rosneft, es un activo crucial para la industria petrolera rusa. Previamente, esta instalación había procesado aproximadamente 5.74 millones de toneladas métricas de crudo, lo que la convierte en una pieza fundamental en la cadena de suministro de productos refinados tanto para el mercado interno como para la exportación. La suspensión de sus operaciones primarias podría, por lo tanto, generar repercusiones significativas en la producción y distribución de combustibles.
La interrupción prolongada de las operaciones en Novokuibyshevsk, junto con los ataques a otras refinerías, podría ejercer presión sobre los precios del petróleo y los productos refinados en el mercado internacional, afectando la estabilidad del suministro global. Si bien el impacto inmediato en los mercados energéticos globales está aún por evaluarse completamente, estos incidentes recurrentes en infraestructuras clave de Rusia son un factor de incertidumbre que los analistas del sector energético monitorean de cerca. La situación en la región de Samara subraya la vulnerabilidad de la infraestructura energética en tiempos de conflicto.