Prolongado corte eléctrico afecta a residentes de la calle Ricaurte en San Fernando de Apure

Habitantes de la calle Ricaurte, en el centro de San Fernando de Apure, estado Apure, denunciaron que este lunes cumplen 96 horas continuas sin suministro eléctrico. Esta

Los residentes de la calle Ricaurte, ubicada en el corazón de San Fernando de Apure, capital del estado Apure, han alzado su voz ante la crítica situación que atraviesan. Este lunes, la comunidad cumplió un preocupante hito de 96 horas ininterrumpidas sin servicio eléctrico, sumiendo a hogares y comercios en una profunda incertidumbre y afectación. La interrupción, que comenzó hace cuatro días, ha dejado a cientos de familias sin una necesidad básica en pleno siglo XXI.

La falta de electricidad durante casi cuatro días consecutivos tiene un impacto devastador en la vida diaria de los apureños. Los alimentos refrigerados se han dañado, los electrodomésticos han quedado inutilizados y las rutinas laborales y escolares se han visto gravemente comprometidas. Las altas temperaturas que caracterizan a la región llanera agudizan la problemática, convirtiendo los hogares en espacios insoportables sin aire acondicionado o ventilación. Además, la ausencia de alumbrado público eleva la preocupación por la seguridad ciudadana en las noches.

Esta situación no es un incidente aislado, sino un reflejo de la persistente crisis eléctrica que azota a Venezuela desde hace años. La infraestructura del sistema eléctrico nacional, bajo la administración de Corpoelec, padece de una notoria falta de inversión, mantenimiento y modernización. Numerosas fallas en subestaciones, transformadores y líneas de transmisión se reportan a diario en todo el país, dejando a extensas zonas sin luz por periodos prolongados, lo que evidencia el deterioro progresivo de un servicio fundamental.

Los vecinos de la calle Ricaurte exigen una respuesta inmediata y soluciones concretas por parte de las autoridades competentes, especialmente de la empresa eléctrica estatal Corpoelec. Claman por la restitución urgente del servicio y por un plan de mantenimiento preventivo que garantice la estabilidad del suministro a futuro. La comunidad se mantiene en alerta, esperando que su llamado sea escuchado y que se tomen las medidas necesarias para restablecer la normalidad en sus hogares y actividades.