Houthis amenazan con bloquear exportaciones de petróleo en el Mar Rojo ante escalada de tensiones

Ante la escalada de tensiones en Medio Oriente durante el fin de semana, los Houthis, respaldados por Irán, han amenazado con cerrar el Estrecho de Bab el-Mandeb. Esta ru

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han alcanzado un nuevo punto crítico durante el fin de semana, con los Houthis, un grupo alineado con Irán, lanzando una seria amenaza que podría sacudir los mercados energéticos globales. El grupo ha advertido sobre la posible clausura del Estrecho de Bab el-Mandeb, una vía marítima vital en el Mar Rojo, crucial para el tránsito de exportaciones de crudo desde la región hacia mercados internacionales.

El Estrecho de Bab el-Mandeb es una de las arterias marítimas más importantes del mundo, actuando como un cuello de botella estratégico entre el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Millones de barriles de petróleo y productos refinados transitan diariamente por este paso, conectando a productores clave de Medio Oriente con consumidores en Europa, Asia y América. La interrupción de esta ruta forzaría a los buques petroleros a tomar desvíos mucho más largos y costosos alrededor de África, aumentando los tiempos de entrega y los costos de flete, con el consiguiente impacto en los precios del crudo.

La advertencia fue emitida por Hussein al-Ezzi, viceministro de Asuntos Exteriores Houthi, quien, a través de una publicación en la plataforma X, afirmó con contundencia: “Si Saná decide cerrar Bab al-Mandab, entonces toda la humanidad y los genios serán totalmente impotentes para abrirlo”. Esta declaración subraya la determinación del grupo y su capacidad percibida para influir en la navegación comercial en una zona ya volátil. El mensaje también incluyó una demanda al expresidente estadounidense Trump y a la “complicidad mundial” para poner fin a ciertas prácticas, señalando la profunda interconexión entre las tensiones regionales y la política internacional.

Una medida de tal magnitud no solo impactaría directamente el suministro global de petróleo y sus precios, sino que también escalaría drásticamente las ya frágiles relaciones en Medio Oriente. Para Venezuela y otros países de Latinoamérica, aunque geográficamente distantes, cualquier perturbación en los precios internacionales del petróleo tiene repercusiones económicas significativas. Un aumento sostenido en los precios del crudo podría ofrecer una oportunidad para los exportadores, pero también podría desestabilizar la economía global, afectando indirectamente la demanda y la inversión en el sector energético regional. La comunidad internacional observa con preocupación los movimientos en esta región estratégica, consciente del efecto dominó que sus conflictos pueden tener en la economía energética mundial.